sábado, 7 de marzo de 2009

El faro de la luna


Cabía el mundo entero entre tus contornos,
Retorno a la luz, que ciega y estremece,
Meses sin sol se desvanecieron sin daño,
Años sin ver, verse adentro.
Centro de un destino anunciado,
Recados de otras vidas del pasado,
Asado de campo, primitivo y natural,
Umbral donde se unían lo sueños.
No me quedé con lo que fuiste,
Hiciste y sos, entre tormentas y tormento,
Momentos que enloquecen,
Esclarecen todo lo tanto….tanto….
Manto verde entre mares atigrados.
Grados que subían la emoción del beso,
Tieso, inmóvil, sin filtro, en vuelo.
Suelo de piel y sutil amerizaje,
Mensaje certero al corazón,
Razón con encanto de luna llena,
Cena con velas, canela y cassís,
Oasis que encandilaba, y ayudaba a vivir,
Ir por la vida habiéndote amado,
Legado de pocos, polvo de estrellas,
Desde allí se olía lo puro,
Y así, perecía lo oscuro de lo cotidiano,
Insano es el amor de rutina,
Ruina de deseos y de sentires,
Mires donde mires, ahí estoy,
Y voy desde la indómita luz,
Cruz de la moneda del descubrimiento,
Si miento digo que te voy a quitar,
Solo dar, pues tus aguas pueden al olvido.

Sólo en el mar quedaran los recuerdos,
Lerdos en partir….por las olas vividas.

viernes, 6 de marzo de 2009

Corazón

Tan dentro de mí,
Que casi soy yo.
Bloque carmesí,
Paz pura e incesante.
Delante de todo siempre,
Entre lo que ha sido y lo que vendrá
¿Habrá sido un designio?

De niño cantabas al galope de mareas.
Sonaban ecos inocentes
inevitables

Seas lo que seas,
Sos voz que manda mi vida,

Pida lo que pida, es porque me lo pedís,
Fluís en manos, pies, cabeza, torso, cuero
Suero guía del caminante,
Antes que mucho, más de lo poco.
Rojo decir del sentimiento
Miento si no te creo

Procuro no perderte.
Potro desbocado en sístoles y diástoles de cielo.
Procura no perderme.





http://www.youtube.com/watch?v=3g9eSHC3Zfc

jueves, 5 de marzo de 2009

Encuentros II

Un llamado inesperado. Se vive un tanto asustado. Entonces a las 6 de la mañana cuando sonó el ring como si fuera una alarma de bomberos salté como resorte. La sorpresa tiene todos los bemoles juntos. No sabía ni mi teléfono. Hacía meses que no estaba estando siempre. No sabía de su vida. Siempre están las polaroids de aventuras y desventuras vividas, siempre acompañan. Toda la energía del cosmos en un saludito. ¿Hola, sos vos quién creo que sos? Y así instalaste una sonrisa que me durará toda una eternidad. Entonces ponerse al día entre risas nerviosas y lágrimas. Hacía tiempo que no escuchaba tu semblante. Tu inteligente charla. Tus formas de hablar que me remonta a los días en que te fuiste. Otro país, otra cultura, otras formas de ver el mundo. Es increíble montarse en el túnel del tiempo escuchando palabras fuera de moda. Boite, de queruza, de diez, brega, ragú, stone. Algunas perduran; copado, reeeeeeeecheto, alucinante, grasa, y tantas otras que se me escapan por la emoción. Veinte minutos cambian un día, una semana, meses de sensaciones. Lo sé, pero lo oportuno aparece en el momento más inexacto. Entonces lo vuelve desafío. Celebro haberte conocido. Celebro haber estado receptivo. Haber aprendido a superar las barreras. Celebro que hayas tenido el coraje de vivir la vida detrás de un gran amor. Sos un verdadero capitán de tormentas. Haber demostrado que quién quiere puede. Haber escuchado juntos el compás de los días. Haber sido adolescentes. Haber estado siempre pero siempre. Amigo, con mayúsculas, gracias verdaderas. Por saberme, por lo que generaste, por lo que diste y dás. El sentir está intacto.¿Qué más se puede pedir después de tanta mochila cotidiana?. Comprendo que se puede volar con tan sólo conectar los cablecitos del alma. Nada mejor para seguir soñando.

Encuentros I

Mensaje sorpresa. Charla de café a la hora del almuerzo. La ciudad rugía su rutina de la semana. En Buenos Aires, el aire ya no es tan bueno como antes y el gentío agobia como siempre. Se agolpaban personas de trajecito por la zona. Estaba en callao y Lavalle. Surge ahí un pasaje en diagonal dedicado al célebre Enrique Santos Discépolo. Me preguntaba si la gesta de ese personaje del tango no era mas importante que la figura del General Lavalle. La historia juzga mal, me parece, pone al creador a la altura del obstinado. La paradoja es la metáfora irónica de la vida. Respeto el llamado de un amigo. Provoco una pausa activa en las actividades. Un paro por tiempo indeterminado. Necesitaba cortar con la negociación de las condiciones de un asunto para ocuparme de vivir. Solo y simplemente para hablar de cosas mundanas, pequeñas grandes anécdotas y proyectos. Caminé varias cuadras para estacionar y luego para conseguir las benditas fichas del parquímetro. Buenos Aires tiene un ritmo frenético. Me acompasé al ritmo de la gente y casi terminé corriendo. Llegué tarde, por supuesto. Me recibió mi amigo con una sonrisa y un abrazo. Café martínez, una licencia más de esas que prometen negocios, era el sitio convenido. La consigna era salir de la rutina del stress por un momento. Pasamos entonces por la familia, los proyectos, los amores y las cuestiones del vivir. Como siempre lo hacemos. Nos reímos a carcajadas de la conexión. Estábamos bien. Estábamos en el lugar que queríamos estar. Hacíamos fuerza para que nuestra amistad no sucumbiera en la rutina de no verse. Hacía tiempo que no lo hacíamos. Empezamos hablando de eso. Terminamos igual. Los encuentros son lo mejor. Uno puede autorrealizar su historia haciendo lo que le gusta y como toda costumbre, creo que en algún sitio eso provoca agobio o saturación. Hablamos de eso. Como cuesta encontrarse en la ciudad. Combinar los horarios, las ganas, las intenciones de estar y el lugar. A veces la previa demanda un verdadero esfuerzo. Esta vez salió fácil. De una. Con la frescura de lo natural. Guiados tal vez por el deseo de compartir una charla que sirva para entender algo nuevo para aprender. Me convertí en un envase repleto de sueños e ilusiones. Me encanto sentirme así. Cerca de lo que realmente tiene valor, de lo que dignifica, de lo que estamos hechos, de la sensibilidad que acompaña. Le entramos a un par de ensaladas griegas que si los griegos no nos quisieran por eso los entendería. Mal se almuerza en el centro. De todos modos, no era lo importante. Nos empachamos de energía y eso genera ser mejores.

miércoles, 4 de marzo de 2009

El rescate


No soy héroe de tv,
Te ve quien ve tu riqueza,
Aun así, somos piezas de ajedrez,
Y después comienza y termina el juego,
Solo al cielo van los corderos,
De aquél tablero salen chispas y más fuego
Sin que asistas te perdiste la miel,
Cien siestas de amantes entre sábanas secas,
Mecas distantes en la tierra de fieles,
Pieles errantes sin calor humano,
Tus manos buscan amor espontáneo,
Instantáneo el golpe que abrió mi herida,
Movida compleja en la que sucumbí,
Gurumí que canta su queja a la flácida luna,
Dunas y mares, amares y rupturas,
Supuran mis labios tu faz purpurina,
Mina de minas, sol del Potosí,
Tosí y tosí tu vicio invasor,
Olor a rosas viejas y a París,
Anclado en mí, vagando por vos,
Tos y mas tos como en cines de estreno,
Truenos y lluvias en cafés de abril,
A mil encuentro tu ombligo, el centro del mundo,
Inundo valles y escarba mi lengua,
Allí mengua el poder del avaro de abrazos,
Retazos del sueño donde sólo te soñé.

La queja

Es que yo ya no puedo fingir
Sufrir es algo más que este sentimiento
Un viento que arrasa todo en mí
Y atrasa tu presencia en mi corazón
En mi corazón
Es que siento tanto poder verte
Pasión indecible que acabara matándome
Ahogándome en el frío
En el lío indiferente de tu corazón
De tu corazón
Si pudiera cambiar ese momento
Y devolverte las riquezas que con vos aprendí
Si pudiera parar al monumento
Del destiempo
Y calmar esta locura de sufrir
De sufrir tanto por mí sin vos.

El mar de Kiro.

En un restaurant del Japón, los que se sientan a comer pueden elegir el pez que se le va a servir en el plato. Kiro, tenía 5 años y era la primera vez que iba. Su abuelo, conocía el lugar y estaba tan contento que hasta se puso un traje con corbata floreada violeta y amarilla para cenar con su nieta.
--Abu… me da pena sacarlo de la pecera. Tienen tantos colores y se ven tan lindos y nadando…—le decía .
---Andá y fijate cuál querés. Ellos ya saben que van a ser comidos. Sólo no los mires a los ojos porque te van a convencer para no salir de ahí.--- le contestó seco el abuelo.
Kiro, pateando fuerte el piso y con cara de enojada, fue hasta el estanque. Ahí vió a dos peces a los ojos. Los peces eran naranjas, blancos, verdes y azules. Tenían en los ojos dos saquitos de té. Eso le llamó la atención a Kiro y se arrimó para ver de cerquita. Los peces se sacaron los saquitos y le dijeron.
--- Hoy no podemos estar en tu plato. Tenemos una fiesta de disfraces. El se va a vestir de pulpo y yo de delfín. Ya tenemos los disfraces preparados. Además estamos durmiendo la siestita para aguantar toda la noche.---le hablaron con sinceridad.
---Pero….¿qué voy a comer entonces?---les contestó kiro preocupada.
---No sabemos, pero de lo que estamos seguros es que todos van a la fiesta. Atrás de esa caracola y entre esa piedra grande están decorando con guirnaldas y florcitas. Ya pronto vendrá la noche. Estamos muy ansiosos y contentos.---
Kiro miró al estanque. Estaba rodeado de mozos y cocineros asombrados y de clientes protestando porque ninguno quería salir. Los peces se acercaron bailando a kiro y le confesaron.
---Hoy nos vamos de parranda después de la fiesta. No le digas a nadie nuestro secreto. Queremos conocer el mar. ¿ Nos llevas?—le propusieron emocionadísimos.
--- No sé… bueno… Está bien---
---Vení dentro de un rato y nos vamos. Traéte un balde de tu casa y algunas lombrices para el viaje---
Kiro volvió a su casa con la panza vacía pero contenta. Su abuelo estaba con mucha bronca y no entendía la sonrisa de su nieta. Había luna llena. A la medianoche, se puso las pantuflas rosas y salió en camisón hacia el restaurant. Estaban cerrando. Se coló por una ventanita y fue a buscar a los peces. Estaban disfrazados y muy alegres.
---Amiguiiiiiitaaaaaaaaa!!!!!! Viniste!!!. ¿Trajiste otro balde?. Vamos todos. ---le dijo el pez disfrazado de delfín.
--- Pero, son muchos…no tengo tanta fuerza para llevar dos baldes…--- respondió.
---¡Si la tenés!. Tu fuerza está en tu voluntad y tus ganas.¡ ¡Vamos todos que kiro nos lleva!!!--- gritó el pez disfrazado de pulpo.
Kiro cargó los baldes unas cuadras con los peces haciendo chistes y riendo a carcajadas. Saltaban en los baldes felices y no paraban de cantar. Terminaban una canción y gritaban.
--¡¡¡Kiro… Kiro… Kiro…!!!--- arengaban los acuáticos disfrazados.
--Paren. Paren. Nos van a descubrir…---los calmaba.
Llegando a la playa los peces no aguantaron y se tiraron de los baldes a correr al mar. Estaban como locos. Los peces disfrazados chapoteando en el agua salada parecían fuegos artificiales. El reflejo de la luna les resaltaba los colores. Era una noche muy especial. Kiro se metió al mar alzada entre todos. El pez disfrazado de pulpo la abrazaba y juntos barrenaban las olas.
--Gracias por ayudarnos. Nosotros venimos para quedarnos. Quedarse en el mar es una fiesta que nunca termina. Siempre vas a estar en nuestros corazones. Vení cuando quieras. Siempre nos vamos a abrazar---le dijo una langosta que estaba disfrazada de pez espada.
Saliendo el sol, kiro volvió a su casa. Se acostó con olor a pescado y con caracoles y arena en los bolsillos. Se durmió soñando con sueño. Soñó volver a encontrarlos alguna vez. Ella ya sabe, que los sueños lindos siempre se cumplen.
*nota de autor: Este cuentito infantil suelo leérselo a mis hijos. Siempre le descubren nuevas reflexiones. Más de una vez me dejan sin decir palabra. Eso en mí, es mucho decir.

martes, 3 de marzo de 2009

Premiando a colegas



Premio otorgado por la creativa escritora de valencia, Anabel Botella y su maravilloso blog sobre ángeles desterrados. Muchas gracias por pensar en mi blog y en mis relatos que tratan de acompañar a quien me lee. Me siento reconocido, y eso es mucho de lo poco.
http://anabelbotella.blogspot.com/
Asistan a su blog que está perpetuando una historia hermosisima.


Y como todos los premios tienen sus instrucciones, les comparto éstas que al recibirlo, en suerte de cadena, deberán continuar con el ritual.
1º.-Exhibir la imagen del sello
2º.-Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
3º.-Elegir 10 personas para pasárselo.
4º.- Escribirles un mensaje en su blog para que se enteren de su premio.
Los premiados de "Este blog é uma jóia".


Es dificiliiiiiisiiiiimo elegir 10 blogs porque me gustan mucho más de 10.
Aquí mis elegidos:
Seguramente sabrán el porqué de la elección. Si no lo saben, les cuento a modo de secreto confiado, que soy mejor persona leyéndoles.
Gracias por vuestros carismas compartidos.

lunes, 2 de marzo de 2009

Apenas una pena



De a poco se gestó la ilusión,
Cañón de sangre donde fluía el sol
Alcohol seco en heridas viejas
Queja inerte de la pasión
Canción sin pausa para alcanzarte
Bajarte de un viaje la luna llena
Cena que quiso más de mí que de vos
Voz sin eco, ciego sin tutor
Dolor de calles viejas y verdín
Sin sentir tu piel, tu olor
Traidor que avisa es el tiempo
Viento del sur, gélida flor
Amor, amor, amor
Más que amor, ausencia fatal
Mal de males que hechizan las brujas
Agujas enteras en el corazón
Razón que pudo más que el calor
Ardor de mar, carta sin llegar
Dar, dar y dar
Más que dar, existir incondicional
Sal que quema la magia del juego
Fuego lento que se hace ceniza
Trizas que encajan en la mente
Seguramente solo perdí por ganarme una pena.

Destellos

Destellos en el cielo. Caen casi como una estrella fugaz. Pasan cerca raspándome el mentón, dejándome casi tieso. La figura de luz da varias vueltas alrededor para incrustarse dentro de mí, a la altura del pecho. Me hace toser. Trago saliva para pasar algo que digerir pero que no sé qué es. Acomodo mi cuello. Miro si alguien ha visto algo. Las caras alrededor revelan que no existe nada extraño. Cruzo la avenida, y de momento no entiendo porqué en la garúa se pueden ver tales alumbramientos. Empiezo a sentirme observado. Al caminar por la senda peatonal, en pleno cruce, veo como se apagan las luces de los autos al compás de mis pasos, como si mi cuerpo fuera un imán, atrayéndolas. No estoy asustado, mas bien intrigado. Tranquilo, termino de cruzar. Ya del otro lado de la acera, al llegar veo que no cruce la calle. No dejé la vereda de en frente. Eso me confunde. ¿Crucé o me lo imaginé?. Increpo a un señor de piloto azul para saber a donde estoy situado. Me sorprende que no pare ni me conteste. Otro pasa rápido, como escapando de la fina lluvia, y también no escucha mi pregunta. Mi desconcierto ya es total y paso revista de las acciones vividas. No bebí. No me narcoticé. No estoy cansado. Estoy deseoso de seguir en ese efecto pero de saber de que se trata. De pronto vislumbro los colores de la gente y de las cosas. Me atrevo a seguir en la burbuja. Ese efecto extraño del haz de luz. Todo sucede en cámara lenta. Encuentro a mi lado a una niña. Nos miramos y sonríe. Ensayo una mueca tímida y fresca. Me da su mano y accedo sin reparos. Se queda a mi lado por unos eternos instantes y me siento acompañado mágicamente. Algo vino para quedarse y cuidarme. Hay misterios que no se revelan. Secretos que enriquecen. Mística indecible que aparece cuando el cielo llora.
Creo que una angelita vino a mí dejándome iluminado por un ratito.