domingo, 31 de enero de 2010

La cima


Acuarela de Enrique Ochotorena, pintor español, creativo hasta la médula y amigo web. Su espacio amerita ser visitado. http://wwwsietetorena.blogspot.com/
“No se goza con alcanzar la cima si no se disfruta el trayecto hacia ella.”
Ezequiel Bustillo.


Perdida en el mundo de asfalto padecía sus horas detrás de un escritorio. Es sabido que la rutina, aunque sea deseada conlleva cierto hastío por la repetición de tareas. Después de tantos años de mentora académica necesitaba un cambio. Los cambios son periféricos respecto de los estados anímicos y cuando se hacen profundos se les nombra crisis. Y estar en crisis le daba pavura. Lo cierto era que los embates de la realidad erosionaban toda vocación. Era allí donde se abrían las puertas de una nueva posibilidad. Alguna vez alguien le había contado que el verdadero crecimiento se encontraba en viajar o leer. Simple. Osado y hasta impropio para su formación clásica de pensamientos. Aún cuando soportaba el tedio de las noches de calor y el vacío de la cama acostumbrada a la piel se sentía vacía. Estaba sola. Entre tanta gente yendo y viniendo. Entre tanto que entender se esfumaban las soluciones como globitos de jabón. Alguien cierta vez le preguntó que deseaba ser cuando niña. Ese fue el punto de inflexión. Amaba la vida de aventura. Escalar, dijo cierta vez entre algunos amigos que la miraron como si hubiera sido abducida por seres de otro planeta y devuelta a la tierra con el cerebro en los pies. Escalar había sido siempre su gran empresa. Lo había hecho con cierta estrella en su profesión de devoluciones mezquinas y jugadas políticas. En su vida cotidiana lo había hecho. Siempre hacia afuera. Recuerdo el día en que decidió ir al Fitz Roy. Recogió unas cartas de Andrés Mandsen escritas a su sobrino contándole peripecias y trastornos de la colonización de aquellos parajes. La obstinación de Saihueque e Inacayal. El amor por las tierras y su naturaleza pura. Algo le embriagó. Le dictó una premisa clave. Escalar. Si hacía falta algún motivo era precisamente la deuda con lo que quería ser. Se entrenó sola. Comenzó una rutina de gimnasio intenso. Corrió algunos kilómetros para hallarse en muchos otros corridos. Cambió su risa. Su piel. No existió edad para sentirse joven. La decisión lo pudo todo. Armó el itinerario con paciencia perezosa. Noche en El chaltén y una semana de provisiones ricas en hidratos y calorías. Revisó no menos de 15 veces el equipo. 3 pares de medias sintéticas.1 calza de lycra larga.1 pantalón de gimnasia sintético.1 cubre pantalón impermeable.1 campera gruesa de tiempo libre.1 campera rompevientos. 2 remeras de fibra (tipo camiseta de fútbol). 2 buzos de fibra polar (pile). Linterna chica con pilas de repuesto. Gorro, guantes, cuellos, crema protectora y anteojos con tira, para el sol. 2 cantimploras de 1 litro. Jarro, cuchillo, cuchara y plato. Protector solar con factor 20 . También protector labial con factor, pues su femineidad la llevaría consigo. Repelente para ser usado contra los tábanos. Alimentos tanto para la marcha como para consumir en el refugio. Recuerdo que lo revisaba cada hora. Recuerdo que al llegar al pié de la montaña rió. Recuerdo que demoró el doble de tiempo que cualquier otro. Recuerdo su sonrisa. Aquella que al bajar la hizo ser otra mujer.

jueves, 28 de enero de 2010

Mientras dormías


El tiempo se detuvo en tus costados
Hizo mi risa en tus muecas
Y mi mirada en tus ojos cerrados

Todo fue simple y preciso
El cielo quitó su velo de nubes
Y la tierra estremeció en silencio

Mientras dormías
Mis deseos se fueron a encontrarte
En aquél lugar donde todo sucede

Y fue un sueño despertar y verte dormida.

viernes, 22 de enero de 2010

Encapuchados


Si nos hacemos máscaras,
tal vez el tiempo las transforme
en capuchas

Si nos morimos de miedo,
tal vez estemos real-mente
muertos

Si no encontramos el rumbo,
tal vez caigamos al destino
Sin saber

Si es sólo razón
Nunca sabré porqué
recordarte se conjuga siempre
en presente perfecto.


lunes, 28 de diciembre de 2009

Imperativo


"Aprendemos a leer las palabras en la escucha"
Freddy Mercury.


Revolvé con tus manos en cuchara,
Endulza mis sentidos.
Renombrá la lujuria,
Quiero canela y miel.
Desayuná mis trasnoches
Con mariposas azules
Revolveme
Revolucioname
Volvé a ilusionarme
Claudicá en mi mitad
Hacéme entero
Dame bravura
Hacete verde donde reposar
Hacelo
No pido
Exijo.
Devolveme mi amor
Que cuando vuelve…
Es toda mi vida por ese simple momento.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Verdad o consecuencia.

El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.
Manuel Vincent.

Al exilio en mí para desterrarte
Fin del juego del ajedrez moderno.
Veo pinturas acurrucadas en el rincón disputándose telarañas.
Sólo fotos en recuerdos presentes.
Río risas de banquete guardadas en el último cajón.
Por papelitos descifrando “te quieros”
Ser vasos a medio llenar que se ven medio vacíos.
Mar que todo lo revisa.
Lo bueno y lo malo
Que requisa el rugido de las sábanas
Hubo silencios
Entre grillos y rocíos
Nosotros fuimos espejos de otros si se mira hacia atrás.


Las primeras palabras de verdad forman la consecuencia.
(Al fin veo sólo río por ser mar lo que hubo entre nosotros)

jueves, 17 de diciembre de 2009

Vasijas

foto de mi amigo Alejandro Gomboc.

El sol en la espalda
Lacrando rojos y ocres.
La mirada al frente
Entendiendo.

Cada cual trabaja su falta.
Incansable viaje.
Somos vasijas vacías.

Llenan las posibilidades
las risas del que intenta.



viernes, 4 de diciembre de 2009

Cuando amanece en la noche

foto de Laurent Miaille "amanecer nocturno"


La noche cayó abatida iluminando el día.
Dos miradas centradas.
Aquél instante en que mis yemas leyeron
y descifraron lo esencial
todo fue bocas.
Ese lenguaje armado de voluntad salesiana
descendió la vertiente de piel
y fue amanecer.

Allí estuvieron en silencio las palabras amables.
Tinto y risas agazapadas entre candados abiertos.
Música en los oídos.
Varios cheiros de sándalo y mirra
y la posibilidad amando en un colchón bien tratado
mientras las narices respiraban.

Nadie sabe el otro pensar.
Nadie sabe.
El corazón abierto sabe.

Me desayuné una certeza.
Entraste despacio sin que me diera cuenta
y te quedaste como si siempre hubieras estado ahí.

No te conocía y ya te sabía.
-.-

jueves, 3 de diciembre de 2009

El mar que no se olvida.

Ciertas veces aparece. La invoco casi sin darme cuenta. Sin querer. Si hasta su nombre clamaba verdades. Me llevaban el aroma a torrejas y salsas hasta su cocina. Ganaba al chinchón y a la escoba sin siquiera anotar los puntos. Su andar cansino pausaba el tiempo. Devota de la virgencita de Luján y de Jesús. Era fuerte y enérgica. Malcriaba desde el justo lugar del amor que cría. Era dulce y justa. Honesta Herías Valledor. Se llamaba así. Solía decir de su nombre la asturiana…
--Hay muchas Modestas, pero pocas Honestas—-
--Como todas la mujeres---le decía para encabronarla.
No podría olvidar el legado de mujer de ésta mujer. No podría olvidar éste nombre de abuela en mi mar.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

todos los nombres

* Imagen de una obra de Estercita Lew. http://isabelestercitalew.blogspot.com
Llevás el cielo en la cabeza.
Trigal de pensamientos en colmena.
Que a veces zumban.
Que otras dan miel.
Amanecen los días en las noches
y se columpian en tus cabellos.
Juegan en la mente
Confunden y aciertan
yendo y viniendo.
Confirman que sos
como todos lo somos
consecuencia de los nombres
que llevamos trepados.

martes, 1 de diciembre de 2009

alumno


Tu boca ríe arco iris
y lo más mío despierta.
Se acurruca en tus costados alados
y vuela sin tiempo ni espacio.
Es éter en todos los escenarios
y vivo embriagado por el sabor
adolescente sin edad.
Tus secretos compartidos
son una guarida de íntima escuela.

Soy el más aplicado de los alumnos
y también el más revoltoso.