Su cuerpo es mi cuerpo.
Nos funde el sudor.
Jugamos al placer.
Se desprenden endorfinas.
Fluyen fluídos.
Se confían gemidos.
Se vuelve al instinto.
A lo básico.
Se acalora la piel.
Se entrelazan
las piernas, los brazos, las cabezas, los genitales, la vida misma.
Se penetra.
Reviven colores en lo oscuro.
Se habla sin decir.
Se dice a veces, como parte del juego.
Se viaja por la piel a la estación del sentir.
Se experimenta.
Se rié.
Se goza.
Se llora.
Se disfruta.
Se nutre.
Se compra.
Se vende.
Se alquila.
Se vive o se termina.
Eso se sabe el día después.