Giuliano, 6 años.
Chulo es competitivo. Trato de erradicar un poco esa manía, pero reconozco el reflejo. Espejos de mí. Llevo años en eso.
--Pa, te apuesto que de acá a la esquina corro más rápido que vos…--- dijo acomodándose para la partida.
---Si querés corremos. Me vas a ganar seguramente. No te apuesto.--- le contesté.
---y porque soy más apuesto que vos--- sonrió.
--- claro, debe ser por eso---
Valentín, 6 años.
Luego de un truco de cartas.
---Ahhhhhhh. ¡¡¡Vos si que sos mago!!!— dijo.
---Gracias, ¿te gustó el truquito?---
--- Lo dije porque hacés reir a mi mamá. Te voy a llevar a lo de mi papá para que lo hagas reir también---
Julia, 4 años.
Jugábamos a las escondidas.
---Bueno juli, contá hasta 10 que me escondo---
---Sé contar hasta 35---me contestó.
---Dale, contá hasta donde te canses de contar--- insistí.
---No, no puedo hacer eso, porque los números nunca se terminan.---
Es verdad.
Reni, 9 años.
--- Cuando me compres los anteojos de flogger y el chupín, acordate de las zapas para el colegio—
---Rena, ¿ siempre me vas a pedir más ropa?, si tenés 4 pares de zapatillas.—
---Unas son para salir, otras para potrear, otras para la noche o las fiestas, y las otras son de invierno, me dan calor….no tengo para el cole.---
---ren….---
---ay papá, que difícil que entiendan mi vida los demás.---
mmmmmmmm.
Candela, 11 años.
Disputábamos una partida de back- gammon. Es un juego que cambia todo el tiempo de situaciones. Había comenzado ganando Cande. La suerte de los dados volvió a mis manos.
---Ahora si que te voy a liquidar--- le sonreí con la amenaza.
---Si vos me liquidás, mi mamá te liquida a vos. Y cuando te encuentre en el cielo, ahí vas a ver lo que te espera….---
Santino, 3 años.
Hacía días que no quería hablar por teléfono conmigo. Al preguntarle cuando podía me contestaba, mañana, llamame mañana. Pasaron unos días y me contestaba lo mismo. Hasta que accedió.
---hola, Santi. Al fin me atendiste quitilín.---le dije con mi mejor niño.
--- si, te dije que me llamaras mañana.--- replicó.
---San, hoy es el mañana que me dijiste ayer.---
Silencio.
---¿me escuchaste?---
---si, papá. Me confundiste y eso es aburrido. Chau.---
Así fue, así es.
Ciro, 5 años.
Jugábamos al tutti-fruti. En una hoja cada uno pone nombres, cosas, animales, frutas y verduras…etc. Encolumnadas van las respuestas. El que termina primero gana de acuerdo a la letra que se diga. Es por tiempo, entonces se busca escribir corto para hacer rápido el juego.
Había tocado la T. Me había parado a propósito para que ganara él.
Puso nombres, Tadeo, cosas, tabla….
Se estancó en los animales y pensaba. Me miró y me dijo.
---¿Cómo se escribe tiranosaurio rex enojado?---
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