miércoles, 14 de octubre de 2009

Convidame

Dame un cariñito de amante
y unos mares de luna nueva
Un secreto azucarado en terapia de piso
y que se abran cómplices los cielos.
Dame el conjuro que agita mi envase
y que el tiempo resista la estocada de agujas.
Dame una intimidad reiterativa
Bravura, frescura, simpleza.
y lo demás que sea lo demás.
Dame todo eso que tenés
Dame que a vos te sobra.

La lectura

Somos adolescentes sin edad.
El tiempo se escurre entre las ganas
que drogan, que embriagan, que mojan
Entonces naufrago voraz en tus curvas
Río en el mundo que vale la pena
y es ahí cuando mi mano escribe
la mejor versión del deseo.
Y la leo…y la leo…y la leo…

martes, 13 de octubre de 2009

Piedra libre

Comencé a contar estrellas.
Puedo contar hasta el infinito.
Apoyado al árbol que me vió besarte
conté esperando.
Mientras la tormenta lavaba el cielo
de los breves desengaños,
la luna dejó de menguar.
Estabas escondida
Y cuando la luz del faro encerró a la noche
Piedra libre a tu amor
a la vuelta de la esquina.

domingo, 11 de octubre de 2009

Quedáte

Pretendo escribir en tu piel
lo más bello que jamás hayas leído.
No te vayas todavía.
Aún luego de haberte despedido
te quedás en mí y me quedo
con tus aristas incorrectas
y tu desprecio a la cordura.
¿A qué otro lugar irías?
Llego cruzando un puente de penas indelebles
para susurrarte las risas más insolentes,
y de nuevo verlas en tus ojos nuevos.
Quedáte aunque la noche encandile soles
encontrarte en éste amor que desborda
es la locura que todo lo-cura.

sábado, 10 de octubre de 2009

Itinerarios

Quiero estar con vos ahora,
dentro de un rato y más tarde también.
Tengo un suspiro reiterativo
que no para de oler ganas.
Estoy dispuesto a compartir itinerarios,
no disponible para otros tiempos.

jueves, 8 de octubre de 2009

Saltos de luz



Salto a la luz de tus costados
Quiero volver a lo que vivimos
Se deshacen estrellas en tu boca
Se conjugan todos los verbos del deseo
Se hacen cómplices las palabras íntimas
Es tan simple.
y además,
Yo luzco bien a tu lado.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Anima(L)


Salmón en el río de anzuelos perdidos
que admira el destino de mar.
Mono colgado en tu rosal de tiempo
que aguanta espinas por tu cheiro de amor.
Zorro que deambula las noches cerradas
que abre el zarpazo en colores.
Serpiente de fría-mente dorada
que perece en el bosque de cemento.
Aguila que fue Icaro azul
y guardó las alas en el ropero.
León que sueña en el breve teclado
su rugido leve de aprendiz feroz.
Potro que cabalga tus costados de luna
en la doma tibia de tus caricias.
ánima animal que anima a animarse
Siempre perro leal de la calle
Algunas otras gato oscuro del kybalión
A veces y sólo a veces,
atrevido ser humano.

-.-

lunes, 5 de octubre de 2009

Vení


Vení
curame el mal de ojos en la nuca
no esperemos a que el futuro venga
Vení
lleguemos a casa para que sea hogar
callando los ruidos que confunden el mundo
Vení,
viajemos ligero para andar sin rumbo y llegar
llevemos los tickets de ida a la estrella fugaz.
Vení,
que en éste sinsabor amargo y dulce
sólo hablen los silencios y las ganas
Necesito que vengas,
al menos un poco más que siempre.
Tanto como nunca lo necesité.

domingo, 4 de octubre de 2009

Palabra

* foto de Ebru Sidar.

“Alguien dijo que desde el momento en que uno tiene vida interior ya está llevando una doble vida. Las palabras, como manadas de peces, pululan en nuestra cabeza y se agolpan en las cuerdas vocales, pugnando por salir y por ser escuchadas por los demás. Y, a veces, se pierden en ese camino entre la cabeza y la garganta…..y cuando empiezan a salir ya nada puede pararlas”. Isabel Coixet, de La vida secreta de las palabras.


Tengo una palabra atravesada
Se mece escondida detrás del alma
Está en mis anhelos, está en algún rincón
Alojada a punto de salir al aire
Se asoma por la garganta y revuelve la boca
Habla con mis dientes y se deja morder
Parece que se siente cómoda ahí.
En el lugar en el que al no nombrarla
Sabe de la comodidad leve de no ser
Tal vez callada se sienta importante.
Tal vez el silencio sea su hogar.

Igual, espero que se decida algún día
a que al menos, la escuche yo solo.

jueves, 1 de octubre de 2009

Mas allá del reloj

Dicen que el futuro se le plantó al tiempo y quiso ser ahora. Le dijo que nadie se interesaba en él. Que sólo aquellos que visionaban y los que tenían fe lo llamaban constantemente. Que cada vez eran menos. Que cada vez eran pocas las veces en que lo convocaban. Tenía celos del pasado y del presente. Quería que no lo asocien más al destino. Que siempre era mejor de lo que esperaban, y que no era recompensado por eso. Que era un esclavo de la esperanza. Estaba harto de no poder revisarse ni de dar al menos una certeza. No quería jugar en el campo de los supuestos con lo incierto. De un lugar remoto apareció el pasado. Miró fijo al tiempo y también le exigió querer cambiar. Le dijo que estaba cansado de ser tan observado y juzgado. Que no merecía tantas sentencias y de ser olvidado. Que eran pocos los que lo recordaban. Los melancólicos y los memoriosos le caían simpáticos. Pero los historiadores lo revisaban y lo analizaban todo. Le molestaban sus lecturas y opiniones que distaban a veces de ser verdaderas y no lo dejaban descansar tranquilo. Continuamente lo llevaban al presente y le agobiaba encontrarse ahí con él. Que alguna vez quería cambiar. Estaba fastidioso de que a cada segundo se le sumaban más hechos y palabras. Y exigía ser futuro porque estaba deseoso de ser inesperado y soñado. Sus quejas sonaron en el presente. Quien se levantó y sacudió al tiempo para que lo siga acompañando. También le reprochó. Al presente le indignaba ser el compañero eterno del tiempo. Siempre pegaditos. Siempre su escolta. Siempre caminando hacia el futuro y dejando atrás al pasado. Quería detener su marcha. El presente quería ser pasado para poder reposar un poco. Estaba de mal humor por cambiar constantemente por la voluntad y la actitud de otros. Y que nadie disfrutaba de él como se debe. Pocos le daban importancia al hoy como se merecía. O se prendían del pasado ó ansiaban al futuro. El tiempo pensó por un espacio sin tiempo. Miró al futuro y habló en el presente.
---Lo único que puedo hacer es ser informal y no estar marcando los cambios desde el reloj. Pero si yo no existiera tampoco lo harían ustedes y si ustedes no existen no existiría nada---
Y luego calló entrando al pasado.
Así dicen que el tiempo los convenció para que vivamos en todos ellos.