jueves, 25 de marzo de 2010

en-tender.

Llegamos para entender
que no todo se entiende.
Que el agua se hace sudor
en el que ama y sacrifica.
Que el cielo sale de la mirada
en la que encuentra la nuestra.
Que somos prescindibles hacia unos
y necesarios a otros.
Que creemos en lo que no tenemos
más en lo que sí tenemos.
Que la muerte queda lejos
mientras se vive el viaje.
Muriendo nuestras partes,
viviendo las nuevas.
Que el éxito provoca miradas
y la fama crea soledades.
Que la búsqueda nunca cesa
aún cuando se haya encontrado.
Que la duda es la meta
por ser pilar del aprendizaje.
Que se cree hoy en lo que se hace
y mañana se creerá como error.
Que la siembra cosecha voluntades,
que las voluntades hacen el cambio.
Que el golpe a la soberbia
se da en el mentón del destino
y nos duerme en la lona del espejo.
Que renacemos mil veces
entre dolores y risas.
Que lo que parece ser
no lo es realmente
Que el secreto está
en comulgar nuestras faltas.
En-tender las redes de la confianza.
Si no se cree, no se aprende,
y sólo se aprende jugando.
Las reglas del juego siempre
son las nuevas puertas de amar.
Fuimos probables.
Seremos posibles.

miércoles, 24 de marzo de 2010

perros y noches.

En el día de la memoria les alcanzo un poema de Joaquín Cipriano, desaparecido de la dictadura en la noche de los lápices, estudiante de letras y brillante ser humano.

Mi silencio acompasa sus pasos y mi memoria su obra.

Perros y noches.

A ese amor que muere en mi pecho.
No puedo mentirle.
Las personas cambian sólo circunstancias.
Y se repiten, y se repiten, y se repiten.
Llevan cansancio en el entrecejo de quien llega.
Y mientras aguanto el atropello de agradar.
Vaho triste de un país que agoniza.
Ese olor a muerto en vida.
A esclavo de la supervivencia.
No quiero ver yacer a quien piensa
a veces soy más ellos que yo.
Ya no encajo, entonces me voy.
mientras los perros y las noches se van.
voy entrando al mar de tu mano a la distancia.

Entonces llevarme es un poco más liviano.

jueves, 18 de marzo de 2010

(c)alma

Puedo ver
susurros de (c)alma rozar tus labios.
el anhelo de los niños que escriben en el cielo.
la espalda de la noche que se lleva tu desnudo.
todo vuela por doquier en el caos de la risa
puedo verlo todo,
y me encanta
cuando mis ojos se cierran por tu beso alado.

martes, 16 de marzo de 2010

te lo digo bajito.



*dibujo de nadel.



Te lo digo bajito.

acercáte.

Te propongo una cosa,

entrá en mi vida sin hacer ruido,

sin golpear la puerta,

sin que pueda darme cuenta.

Y quedáte como si nada.

como si siempre hubieras estado.

viernes, 12 de marzo de 2010

remedio

Ni cuente las horas, tómelo cuando quiera.
Fíjese en el envase sólo para leer la letra chica.
Agítese bien antes de usar .
De usar sus palabras en acuerdo con ud.
Sea simple, lo que diga será en otro.
Contradígase, no sea exacto.
No vaya a ser que le crean que nunca se equivoca.
Responda sin ser reactivo.
No escuche sanadores, no sanan la voluntad.
Escúchese y desee.
Manténgase cerca del alcance de los niños.
Agradezca, sonría, mejore.
Nadie atenta contra quien intenta.
Luego de prepararse,
el remedio puede durar siempre a temperatura ambientey nunca en el refrigerador.
* Este medicamento puede ser usado sin prescripción y repetirse sin necesidad de nueva receta.
La fórmula está al dorso de Ud. mismo.
Solo tiene que animarse.

jueves, 11 de marzo de 2010

receta

“Para que estar mal, pudiendo estar peor…”
Refranero porteño.

La receta para un buen stress requiere un poco de impaciencia y desamor. Los ingredientes son fáciles de conseguir y se encuentran al alcance de la mano. La combinación de sabores agrios y colores oscuros le darán la textura deseada. Es importante realizar algunas acciones previas para generar un buen resultado final.
Por dar algunos ejemplos;
No desayune.
No llame a los amigos/as.
No llore las penas y que nada le importe.
No cambie lo que necesita cambiar.
No coma chocolates ni sonría.
No se atreva a soñar…

Ingredientes
2 Cortes de ruta de vuelta a casa
1 mala nota de los chicos en la escuela
1 llamado reclamándole algo que no tiene
3 aumentos en los servicios
Una cucharada de comentarios soeces
Una pizca de smog fresco
4 partes de sal gruesa


Revuelva los elementos básicos, haga una buena ensalada de pensamientos en laberinto. La forma sugerida es hacer 8, para que la mezcla resulte infinita y tenga sensaciones de eternidad. Por supuesto, que puede añadir algo más que le dé un toque personal al preparado. Recuerde que no necesita cocción. Usted ya está cocido.
Así se obtiene un buen stress.
Y ahora sólo trate de no hacer nada y disfrute el momento.

martes, 9 de marzo de 2010

secretos (paraje del color primario)

Sofía no podía hacer pie. Estaba entrando en un lodazal. Su vida no cambiaba tan repentinamente. Estaba realmente aturdida. Al salir de ahí, tal como lo mando su jefe, se fue de compras. Recorrió la avenida Santa fe para confundirse aún más. Quería gratificarse. Gabriel tenía que viajar a tucumán. Entonces llamó a Franco. El encuentro fue en plaza San Martin de Retiro, entre los trajecitos y las corbatas porteñas como fondo de un desfile de modas urbano.

---Realmente no pude dormir--- dijo ella.
---Tampoco yo--- acompañó él.
---Hablé con Renato, quiere hablar con vos…cuando estés lista--- le aclaró.
---Es que estoy muerta de miedo, ¿Cómo querés que entienda una situación así?, ¿Cómo pudo mi vieja ocultarme ésto durante tantos años?, ¿es que no pensaba decirme que Renato era mi papá?---entre sollozos exclamaba.
---mirá, Sofía…a veces no se entiende el universo de los otros, las personas son buenas hasta que se asustan, eso es lo único que tenés que saber. Lo demás es tan solo hacer para estar mejor cada día, haciendo lo que más te guste. Todos llevamos cargas dentro. Esto no lo vivas como una traición, ni de un lado ni de otro--- explicó Franco.
----Estoy tan confundida, éste viaje está al revés. Tendría que estar con mi vieja en este momento. Tendría que verle la cara--- casi gritó Sofía.
---Es lógico que te sientas así, pero si no venías nunca lo hubieras sabido. --dijo y llamó al silencio unos minutos.
---Todo sucede por algo. Ese algo se llama vivir…---concluyó Franco.

lunes, 8 de marzo de 2010

justito ahí.

Cuando nos dejamos y persiste la mirada del amor,
dejo el protagónico y voy a la platea.
En la pantalla del recuerdo latente
se percibe el vuelo de la ola.
Desde la isla de nuestras individualidades
continúa la proyección en otros cuerpos
otras miradas, otros olores, otros ruidos.
Vuelvo despacito en una risa leve
a aquél rincón que deja huellas indelebles
que escriben tu nombre en todos lados
ahí, justito ahí,
te huelo presente en la ausencia.

sábado, 6 de marzo de 2010

levante

El quía que laburaba cerca boludeaba mucho y bardeaba más. Digno mentor de Alberto Torrante, aquél que sanateó que limpiaría el riachuelo y se apoliyó en la esponja, el chabón relojeaba de queruza a toda la partida de minas que salían a las seis. Era atorrante. Las fichaba desde que salían del laburo hasta que se prensaban en la lata de humanos colectiva. Es sabido que en el río de la plata las polaridades se ensaladan y terminan conjugando las cosas al revés. Por ejemplo; si una mina te dice pelotudo, crees que está muerta con vos. Inextricable lenguaje se usa por acá. Volviendo al quía. La vió salir con el cuellito tupé y el vestidito de sarasa que le contorneaba el viento en las caderas, la naifa parecía que venía desde el pasado. Al toque, mientras la minita se prendía al ámbar de fluído sagrado hecho en Quilmes y se prendía un faso, se perdía entre las vidrieras mirando todo lo que la guita podía comprar y que ella no podía. Aguantaba en la parada del bondi con la birra en la mano. El quía rompió el paisaje y le arrimó un chamuyo.
–qué linda lunita le salió a la tardecita gris.--, se animó.
La minita, que odiaba que la aborden con curserías, respiró profundo el smog urbano. Miró al piso, la botellita, al quía, y frotando el pico de la Quilmes balbuceó.
--lo único que me falta es que me siga un tarado.---
A la hora, las sábanas del telo sudaban las ganas reiterativas.

viernes, 5 de marzo de 2010

breve


Subí al techo del cielo
Envuelto en tu tormenta.
Al llegar la calma,
llegué en espiral al laberinto del recuerdo.
Todo es tan breve.
tu cintura, tu silencio.
Algo queda pendiente ahí.
donde nada deshace al tiempo.