Sueño que me besás.
No te asustes si me río.
Reirse solo acompasa
el frío de las noches.
Y revelar mi sentir
me paga el viaje directo
al infierno sin escalas.
Sueño que recordás
lo que nos hizo perpetuos.
Ahora el destino juega póker
con el futuro deseado
y le gana.
Cuando la ausencia tiene presencia
en el paso de las noches.
Pago el peaje con sueños
para llegar a la mañana.
Es simple
Se lleva todo
menos aquél beso.
Alguien me contó que los secretos al ser contados dejan de serlo. Se transforman y se incorporan al que los lee, los escucha, los comparte y hace así, menos solitario su recorrido.
lunes, 31 de mayo de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010
carta del rey
"Quien no asume un riesgo nunca ganará una partida."
Paul Keres, gran maestro de ajedrez.
“Prefiero perder un alfil a un peón. Muchos me llamaran loco. Siempre me llaman así cuando no coinciden con lo que pienso. El coraje tiene su precio y su razón de ser. Los peones pueden coronarse. Los alfiles viajan en diagonal, y de ese modo, así se muestran. Comedidos y ventajeros. Me voy para que mis nobles caballos que nunca he montado me hagan galopar a los mares de la luna. La reina, mi reina, que se mueve para defenderme… la libero de sus compromisos. No es justo que si caigo se acabe el juego y si ella cae sólo pueda acompañarla hasta sus últimas jugadas. Sólo acompañarla. Ella decidirá si ahora acompaña ésta elección. Tendrá que verme sin investiduras y tomarse su tiempo. Me voy porque no hay amor en éste tablero. Cuelgo la corona en la caja de piezas viejas. Este juego es sólo la estrategia de la ilusión de no equivocarse. Seré cobarde, seré iluso, pero creo que nadie puede disfrutar de una estrategia sin amor… elijo un juego en donde no reinar.”
Las piezas quedaron atónitas cuando la torre leyó la carta. En aquél instante de rareza los relojes cronómetros se pararon por todo lo que la pena les marcó. Aquél día fue decretado el día del jaque mate. Las piezas se buscaron entre miradas cruzadas. Mientras el rey se hacía quijote reunió a un peón soñador y a un caballo negro. Eligió sus compañeros de viaje. Todas las demás piezas volvieron pausadamente al juego que conocían. Sabía que eso sucedería.
Al tiempo, el rey fue peón de un mundo invertido y fue el que quiso ser.
Entonces, en un nuevo tablero bajo la luz de la luna se lo vió sonriente galopar sus caballos negros repitiendo la frase de Mijail Thal...
Entonces, en un nuevo tablero bajo la luz de la luna se lo vió sonriente galopar sus caballos negros repitiendo la frase de Mijail Thal...
"Hay dos clases de sacrificios; los correctos y los míos."
sábado, 29 de mayo de 2010
ni me la nombres.
---Vení a la hora que quieras vos eh…---
--- Recién llego y me retás. Te tengo que recordar que ya no tengo mujer que me recuerde eso…---
---Es verdad, cuando estabas con Marina. Siempre llegabas puntual. Lo que pasaba era que ella era puntual.---
---Uhhh…ahí está. Ni me la nombres. Esa mina me limó la cabeza. Me alejó de todo lo que me gustaba. Viste como son al principio, se enamoran de todo lo que después te van a criticar.---
--- Bueno, ya que llegaste tarde compensalo y pagame el café.---
---Mirá desde que volví de Brasil soy otro.¿No me ves mejor?. Me olvidé de la vida apesadumbrada del matrimonio y me entregué al disfrutar mejor de todo. Todavía tengo que ir a buscar mis ojos que los dejé impregnado en todos los culos de Ipanema.---
--- Me alegro que estés mejor. Estás bronceado, bien vestido. Te hizo bien che…---
---Estaba dejado. Me hizo bien separarme.---
---Si…bueno. No sé. Marina te dejó a vos. Si no te planteaba nada estarías con ella.---
---Otra vez. Ni me la nombres. No quería tener hijos. Yo moría por ser padre. No quería ir conmigo a lo de mi vieja. Viste como es mi vieja. Se la puso atravesada. Ni los amigos míos le caían bien y sin embargo la quería...---
---Bueno. Te llamé para invitarte a mi casamiento. Mi novia quedó embarazada. Igual, la amo, así que tarde o temprano íbamos a casarnos.---
---No sé que decirte…si estás feliz…te felicito. A mí no me fue muy bien con ese asunto… contame… ¿cómo se llama la agraciada?---
---Mejor no te la nombro.---
--- Recién llego y me retás. Te tengo que recordar que ya no tengo mujer que me recuerde eso…---
---Es verdad, cuando estabas con Marina. Siempre llegabas puntual. Lo que pasaba era que ella era puntual.---
---Uhhh…ahí está. Ni me la nombres. Esa mina me limó la cabeza. Me alejó de todo lo que me gustaba. Viste como son al principio, se enamoran de todo lo que después te van a criticar.---
--- Bueno, ya que llegaste tarde compensalo y pagame el café.---
---Mirá desde que volví de Brasil soy otro.¿No me ves mejor?. Me olvidé de la vida apesadumbrada del matrimonio y me entregué al disfrutar mejor de todo. Todavía tengo que ir a buscar mis ojos que los dejé impregnado en todos los culos de Ipanema.---
--- Me alegro que estés mejor. Estás bronceado, bien vestido. Te hizo bien che…---
---Estaba dejado. Me hizo bien separarme.---
---Si…bueno. No sé. Marina te dejó a vos. Si no te planteaba nada estarías con ella.---
---Otra vez. Ni me la nombres. No quería tener hijos. Yo moría por ser padre. No quería ir conmigo a lo de mi vieja. Viste como es mi vieja. Se la puso atravesada. Ni los amigos míos le caían bien y sin embargo la quería...---
---Bueno. Te llamé para invitarte a mi casamiento. Mi novia quedó embarazada. Igual, la amo, así que tarde o temprano íbamos a casarnos.---
---No sé que decirte…si estás feliz…te felicito. A mí no me fue muy bien con ese asunto… contame… ¿cómo se llama la agraciada?---
---Mejor no te la nombro.---
viernes, 28 de mayo de 2010
asadito
De vuelta al barrio de mi infancia me tocó comprar el asado para el domingo. Más allá de ser un lugar común, el asado del domingo al mediodía representa todo un acontecimiento familiar y social. Hablé con mi hermano, ducho en la materia por sus fantásticas parrilladas, y me recomendó donde y cómo comprar carne.
--No vayas a la súper. Ahí compran los que están apurados. Andá a lo de Zoroca. Decíle que es para mí porque a vos no te va a reconocer. Te va dar el costado izquierdo del costillar.---dijo con autoridad y le creí.
No sabía que la vaca se recuesta siempre del lado derecho, razón por la cuál la carne se aplasta y es menos tierna. Se dice en las carnicerías que el costado izquierdo es para exportación. Por tratarse de las piezas más blandas y gustosas. Y que sólo los que tienen buen cumplimiento en el pago y son tradicionales e históricos mantienen el privilegio de vender dichos cortes.
Asentí sin más y recorrí un par de cuadras añorando la infancia acompañado de quien fui en esas veredas de hojarascas hasta la carnicería de Zoroca.
El carnicero conocía a todos. Con setenta abriles, que los llevaba bastante bien, el tipo vendía más por lo que hablaba que por lo que realmente ofrecía en productos, arte de todo comerciante minorista.
Llegué a la carnicería. Un tipo se iba y había una señora que peinaba algunas canas y yo.
Salude como si los conociera y esperé.
---¿ Qué vas a llevar flaquito?---inquirío Zoroca.
---Asado para ocho personas. De buen comer. Quería un costillar. Lado izquierdo si tenés. Algunos chorizos y morcilla.---
---Vos…vos…¿sos el hijo de Alicita. La gallega?.--- preguntó.
---Si…de acá la vuelta.---
---Pero, mirá como todo vuelve. ¿Cómo andás pibe?... tantos años. Tu hermano seguro que te mandó por acá. Mirá que sorpresa… Todavía me acuerdo cuando me golpeabas la persiana con la pelota y me despertabas de la siesta. Nunca te decía nada. Hasta que un día salí…---
--Si…y nos cortaste la pelota…y nos mostraste el cuchillo más grande que tenías…---
Dije por lo bajo casi sonriendo.
---Si, me acuerdo. También me acuerdo que andabas con mi nena. Como lloraba cuando la dejaste…--- balbuceó mientras preparaba las achuras.
---bue…cosas de chicos. No tenía ni quince.--- me defendí esgrimando inocencia.
---Bueno, esas cosas les pasan a los grandes también. Pero me acuerdo que la hiciste sufrir.---
A esa altura confieso que temí una represalia. Un movimiento de matis religiosa. Un zarpazo de Zoroca sin preaviso. Mientras cortaba el costillar quirúrgicamente quise cambiar el tema rotundamente.
---Contame.¿ A vos por qué te llaman Zoroca?.—pregunté.
---Ahh… desde pibe. Es carozo al revés. Es por la nuez de la garganta que me sobresale. Yo no sé. Debe ser porque las cosas me quedan atragantadas y como soy calentón me cuesta superarlas.---
Pagué. Mandé saludos para toda su familia y me fui con el asadito bajo el brazo celebrando que conociera a toda mi familia.
Sigiloso como un gato que acababa de perder una vida.
--No vayas a la súper. Ahí compran los que están apurados. Andá a lo de Zoroca. Decíle que es para mí porque a vos no te va a reconocer. Te va dar el costado izquierdo del costillar.---dijo con autoridad y le creí.
No sabía que la vaca se recuesta siempre del lado derecho, razón por la cuál la carne se aplasta y es menos tierna. Se dice en las carnicerías que el costado izquierdo es para exportación. Por tratarse de las piezas más blandas y gustosas. Y que sólo los que tienen buen cumplimiento en el pago y son tradicionales e históricos mantienen el privilegio de vender dichos cortes.
Asentí sin más y recorrí un par de cuadras añorando la infancia acompañado de quien fui en esas veredas de hojarascas hasta la carnicería de Zoroca.
El carnicero conocía a todos. Con setenta abriles, que los llevaba bastante bien, el tipo vendía más por lo que hablaba que por lo que realmente ofrecía en productos, arte de todo comerciante minorista.
Llegué a la carnicería. Un tipo se iba y había una señora que peinaba algunas canas y yo.
Salude como si los conociera y esperé.
---¿ Qué vas a llevar flaquito?---inquirío Zoroca.
---Asado para ocho personas. De buen comer. Quería un costillar. Lado izquierdo si tenés. Algunos chorizos y morcilla.---
---Vos…vos…¿sos el hijo de Alicita. La gallega?.--- preguntó.
---Si…de acá la vuelta.---
---Pero, mirá como todo vuelve. ¿Cómo andás pibe?... tantos años. Tu hermano seguro que te mandó por acá. Mirá que sorpresa… Todavía me acuerdo cuando me golpeabas la persiana con la pelota y me despertabas de la siesta. Nunca te decía nada. Hasta que un día salí…---
--Si…y nos cortaste la pelota…y nos mostraste el cuchillo más grande que tenías…---
Dije por lo bajo casi sonriendo.
---Si, me acuerdo. También me acuerdo que andabas con mi nena. Como lloraba cuando la dejaste…--- balbuceó mientras preparaba las achuras.
---bue…cosas de chicos. No tenía ni quince.--- me defendí esgrimando inocencia.
---Bueno, esas cosas les pasan a los grandes también. Pero me acuerdo que la hiciste sufrir.---
A esa altura confieso que temí una represalia. Un movimiento de matis religiosa. Un zarpazo de Zoroca sin preaviso. Mientras cortaba el costillar quirúrgicamente quise cambiar el tema rotundamente.
---Contame.¿ A vos por qué te llaman Zoroca?.—pregunté.
---Ahh… desde pibe. Es carozo al revés. Es por la nuez de la garganta que me sobresale. Yo no sé. Debe ser porque las cosas me quedan atragantadas y como soy calentón me cuesta superarlas.---
Pagué. Mandé saludos para toda su familia y me fui con el asadito bajo el brazo celebrando que conociera a toda mi familia.
Sigiloso como un gato que acababa de perder una vida.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Buenos Aires
Necesito que apagues la luz
Algunos ruidos.
Pará los trenes y los bondis.
Quiero que te relajes.
Que vengas hasta el café
de la mano de amigos,
de tangos y de risas.
Dejá que te caigan las hojas
y que doren tu cuerpo.
Enjuagate la cara.
Desvestite.
No seas impaciente
Amarte lleva tiempo.
Algunos ruidos.
Pará los trenes y los bondis.
Quiero que te relajes.
Que vengas hasta el café
de la mano de amigos,
de tangos y de risas.
Dejá que te caigan las hojas
y que doren tu cuerpo.
Enjuagate la cara.
Desvestite.
No seas impaciente
Amarte lleva tiempo.
domingo, 23 de mayo de 2010
doscientos años
"¿Qué vislumbran tus ojos?
¿Qué lejanía te aparta?
¿Qué luz vulnera esa imagen?
¿Qué aporta ese mar al que miras cuando miras?
¿Qué le piensas?"
de Juncal.
Doscientos años
De nombres traídos
De sueños diezmados
De libertad condicional
Mi patria es la memoria.
Ríe y sangra mis días.
El silencio cómplice
en el grito aunado.
Soy de un pueblo sin paz
que euforiza la trama
y que pena el desenlace.
La historia mide las espinas
que se dejaron inertes
en la espalda de lo justo.
Aún le clavan poder con saña
a los vuelos más libres.
Mi política siempre se instalará
en la necesidad urgente de la equidad.
http://www.youtube.com/watch?v=8VEkV88CDUc&feature=related
¿Qué lejanía te aparta?
¿Qué luz vulnera esa imagen?
¿Qué aporta ese mar al que miras cuando miras?
¿Qué le piensas?"
de Juncal.
Doscientos años
De nombres traídos
De sueños diezmados
De libertad condicional
Mi patria es la memoria.
Ríe y sangra mis días.
El silencio cómplice
en el grito aunado.
Soy de un pueblo sin paz
que euforiza la trama
y que pena el desenlace.
La historia mide las espinas
que se dejaron inertes
en la espalda de lo justo.
Aún le clavan poder con saña
a los vuelos más libres.
Mi política siempre se instalará
en la necesidad urgente de la equidad.
http://www.youtube.com/watch?v=8VEkV88CDUc&feature=related
sábado, 22 de mayo de 2010
progreso
"Siembra deseos y cosecharás logros".
coleccionistadesoles.
La traza de la autopista estaba definida. Roberto era el ingeniero encargado de la empresa constructora que demolería las casas para construirla. La historia suele hacer eso. Pasar por encima de los sueños de algunas personas para diseñar nuevos futuros. Los vecinos se habían congregado. La oferta era buena. Les daban unos pesos más por sus propiedades y les reubicaban en otros barrios periféricos. Casas recién armadas para la ocasión. Algunos estaban de acuerdo. Habría cambio de escenario. Tala de árboles y derrumbe de la vecindad. Roberto era padre de familia, buen esposo, comprensivo y racional. Se entretejía un dilema ético. Su abuelo, que rozaba los noventa, vivía en una de aquellas casas y resistía el desalojo formal. Roberto fue a verlo.
--Abuelo, te quedan pocos años, vivilos lo mejor posible—
-- Mirá tito, estuve treinta años viviendo en ésta casa. Con tu abuela trabajamos desde el alba para hacerla. Repartía leche y sembraba el suelo del terrenito, para que no faltaran las verduras, tu abuela pintaba soldaditos de plomo y a los cincuenta ya ni veía. Vimos crecer a tu padre y sus hermanas, los vimos hacerse, de a poco, eso te lo enseñó tu padre…el valor de las cosas está en el esfuerzo por conseguirlas…treinta años construyendo un hogar y me querés encerrar en una casita de paredes blancas y prolijas…---
--Si... si... pero no podés detenerte en el pasado—
--¿De qué pasado me hablás Robertito?. Esto es mi presente…mi pasado fue sobrevivir a la guerra por defender algo que no era mío.---
Un diario denunció irregularidades en el proyecto. Las coimas habían beneficiado a pocos en la licitación. Se suspendió todo y se fue al papeleo judicial. Ahí, la paradoja deseada.
A los vecinos les salvó la corrupción denunciada del despojo de sus sueños. Algunos pocos como el abuelo compraron algunos años más de risas.
Un diario denunció irregularidades en el proyecto. Las coimas habían beneficiado a pocos en la licitación. Se suspendió todo y se fue al papeleo judicial. Ahí, la paradoja deseada.
A los vecinos les salvó la corrupción denunciada del despojo de sus sueños. Algunos pocos como el abuelo compraron algunos años más de risas.
viernes, 21 de mayo de 2010
shhhh
Apartáte un poquito
Dejáme estar cerquita.
Esperáme que pliego el rostro
y lo guardo en la mesita de luz.
Acá tenés unas perchas
guardá los problemas en el placard.
Busquemos las piezas del sentir.
No te pido nada a cambio.
Shhhhhh…
Deja que fluya el aire en susurros,
respiremos intercambiando bocas
y cerremos el mundo por reformas...
Vengo a amarte siempre.
porque a veces es todo lo demás.
Dejáme estar cerquita.
Esperáme que pliego el rostro
y lo guardo en la mesita de luz.
Acá tenés unas perchas
guardá los problemas en el placard.
Busquemos las piezas del sentir.
No te pido nada a cambio.
Shhhhhh…
Deja que fluya el aire en susurros,
respiremos intercambiando bocas
y cerremos el mundo por reformas...
Vengo a amarte siempre.
porque a veces es todo lo demás.
miércoles, 19 de mayo de 2010
apagar el mundo
Apagamos el mundo. Le dijimos que volveríamos en un ratito y nos fuimos a un mirador secreto. Un sitio que ni los que viven cerca conocen. Es una terraza hecha por alguien que soñó esa vista. La descubrí buscando otro lugar, y así es como se encuentra el lugar adecuado. El mirador invita a quedarse un buen tiempo de cuerpo quieto y mente móvil. Se me ocurrió hacer algo diferente con mis tres peques. No tanto mp4, ni televisión que estupidiza, ni planes de salidas a horario. Les propuse parar sólo unos minutos para descubrir algo. La consigna era ver desde otro lugar. Era de noche y el frío mandaba a guardarse. Contaba la noche que la parada no era para pocos. El silencio nos mantuvo suspendidos en el aire. Al subir al mirador hablamos exhalando vapores de las bocas.
---Parémonos acá un minuto---dije.
---¿Para qué?--- me preguntó Santino.
---Para descubrir algún secreto que nos pueda contar el cielo--- le afirmé.
---Pa, es de noche. A ésta hora el cielo está durmiendo.---me aclaró sonriendo.
---Seguro que con el frío que hace la noche se va a tapar con las nubes hasta la cabeza--- agregó Chulo.
--- ¡¡Ay!! Qué románticos. Mañana estamos todos resfriados--- sentenció Renata.
La luna estaba serena. Estrellas preciosas brillaban como nunca sus alhajas. Nos quedamos petrificados mirando ese regalo encontrado. Deseé que todo se quedara quieto por siempre en sus sonrisas. El cielo guiñó su ojo compinche. El firmamento siempre estuvo despierto al lado de ellos. Una estrella fugaz salió de las entrañas de la noche e iluminó todo.
A decir verdad, fueron varias estrellas fugaces. La del cielo por un instante y la de sus inocentes corazones para siempre en el mío.
---Parémonos acá un minuto---dije.
---¿Para qué?--- me preguntó Santino.
---Para descubrir algún secreto que nos pueda contar el cielo--- le afirmé.
---Pa, es de noche. A ésta hora el cielo está durmiendo.---me aclaró sonriendo.
---Seguro que con el frío que hace la noche se va a tapar con las nubes hasta la cabeza--- agregó Chulo.
--- ¡¡Ay!! Qué románticos. Mañana estamos todos resfriados--- sentenció Renata.
La luna estaba serena. Estrellas preciosas brillaban como nunca sus alhajas. Nos quedamos petrificados mirando ese regalo encontrado. Deseé que todo se quedara quieto por siempre en sus sonrisas. El cielo guiñó su ojo compinche. El firmamento siempre estuvo despierto al lado de ellos. Una estrella fugaz salió de las entrañas de la noche e iluminó todo.
A decir verdad, fueron varias estrellas fugaces. La del cielo por un instante y la de sus inocentes corazones para siempre en el mío.
martes, 18 de mayo de 2010
gamut
El azul quiso ser verde
Se enamoró con amor.
amando
El gris se mezcló con el rojo
Y se quedó en Bordó a vivir
viviendo
El negro se fue a Amarillo
se enredó en tu pelo para andar
andando
El naranja se hizo fruta
se perdió en tu paladar
saboreando
El cian, el magenta y el cadmio
Renombraron los primarios del gamut
El blanco reveló su luz
Silenciando
Juegan los colores
a tu alrededor
No sabía que…
Al pasar por tu cristal,
Yo sería todo tu arco iris.
Se enamoró con amor.
amando
El gris se mezcló con el rojo
Y se quedó en Bordó a vivir
viviendo
El negro se fue a Amarillo
se enredó en tu pelo para andar
andando
El naranja se hizo fruta
se perdió en tu paladar
saboreando
El cian, el magenta y el cadmio
Renombraron los primarios del gamut
El blanco reveló su luz
Silenciando
Juegan los colores
a tu alrededor
No sabía que…
Al pasar por tu cristal,
Yo sería todo tu arco iris.
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