Me gusta conversar con la mirada
Con quien tiene un corcel galopando dentro.
Como cuando somos niños de gestos.
Como cuando el café es excusa cómplice.
Donde el silencio gana hablando.
Donde ganar implica sentir todo.
Me gusta quien elige otras rutas
Quien se ensucia disfrutando.
Quien se arregla con poco.
Tiene mucho el que procura buscar
que la vida sea aventura.
Siempre viene un nuevo enfoque
que se libra en mí.
Y me gusta que todo cambie.
Alguien me contó que los secretos al ser contados dejan de serlo. Se transforman y se incorporan al que los lee, los escucha, los comparte y hace así, menos solitario su recorrido.
domingo, 27 de junio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
pintadas
"Al que trabaja no le queda tiempo para hacer plata".
(Montevideo)
"Vive la vida intensamente".
(Pinamar)
"El bicentenario es la fiesta de la burquesía".
(Ostende)
"Pintar paredes está prohibido. No me leas. Soy prohibído."
(Mar del Plata)
"No hay límites. Nunca los ha habido"
(Bariloche)
"Cien días de trabajo ni equivalen a uno de malabar"
(Dina Huapi)
"Nacer pobre es un delito"
(Neuquén)
(Montevideo)
"Vive la vida intensamente".
(Pinamar)
"El bicentenario es la fiesta de la burquesía".
(Ostende)
"Pintar paredes está prohibido. No me leas. Soy prohibído."
(Mar del Plata)
"No hay límites. Nunca los ha habido"
(Bariloche)
"Cien días de trabajo ni equivalen a uno de malabar"
(Dina Huapi)
"Nacer pobre es un delito"
(Neuquén)
martes, 22 de junio de 2010
cuestiones recordables
Me siguen los recuerdos. Me hablan. Me hacen mirarme al espejo y se enojan al verme distinto. Se instalan en la memoria y condicionan. Son caprichosos, aparecen cuando quieren. Traen risas o lloros. Alguien me dijo alguna vez que somos nuestro pasado y que las vivencias condicionan el presente. Todas las terapias trabajan desde ese lugar. Casi sistemáticamente. Para mí son alterables. Porque cambian de color si los traigo de otra forma. Si los guardo en otro lugar. Si les doy otra dimensión. Uno no cambia, cambia la forma en que ve los momentos del pasado en el presente. El ángulo que cambia la perspectiva. Ese cristal que a veces está claro, otras veces empañado, otras opaco, otras verde, otras rojos, otras introspectivos. Los recuerdos aparecen sin pedir permiso y se hacen presente. Nadie vive de recuerdos pero nadie deja de hacerlo. Las crisis remiten a los recuerdos. Los hacen latentes. Los hacen un refugio en donde no se evoluciona. Todo lo demás crece mientras atan a quedarse quieto. Los traen canciones, lugares, vestidos, películas, frases, momentos deja vú, olores, comidas, reuniones, objetos. El recuerdo es el apego. La carga empírica. No importa dónde y cómo estémos. Recordamos siempre. Me llama la atención que recordable en inglés sea grabable. Obviamente están grabados. Mejor sería que fueran grabables. Que cambien de textura. Que no censuren. Que no paralicen cuando vengan. Que sumen para que seamos mejor. Para que no se alojen en la advertencia y el alerta . Para que nos saquen una risa y un sentir vivido. Siempre se trae arena de otros mares. Necesitamos que sean nuestros aliados. Que al traerlos nos ayuden. Que sean base. Puerto seguro. Que nos den energía. Creo que eso se logra amigándonos con lo que fuimos y con lo que no nos gustó tanto en cosas o personas. Suelo apostar al futuro. Al fin y al cabo, vivimos de equivocaciones.
Recordémoslo.
Recordémoslo.
lunes, 21 de junio de 2010
maestro rural
Hay una quimera que seguir.
Varias meriendas compartidas.
Una mueca de satisfecho
y ganas de construir alborotos.
Lagañas y euforia
en soles encerrados.
Nada depende del estilo.
La risa de la escarcha
en el árbol de los frutos.
El dar tiene nombre
y se hace todos los días.
El mundo es simple
dentro del maestro.
Tal como fuimos hechos
Tal como lo soñamos.
En memoria de Haroldo Conti, maestro rural.
Nació en Chacabuco, Provincia de Buenos Aires el 25 de mayo de 1925. Fue maestro rural, actor, director teatral aficionado, seminarista, empresario de transportes, piloto civil, profesor de filosofía. Estuvo tambien vinculado a la actividad cinematográfica como guionista, y en calidad de tal trabajó en “La muerte de Sebastián Arache”, un film de Nicolas Sarquis.
Su novela “Alrededor de la jaula” recibió en 1966 el premio del concurso hispanoamericano convocado por la Universidad de Veracruz, y fue más tarde llevada al cine por Sergio Renán con el nombre de “Crecer de golpe” . Recibió también el Premio de la Casa de las Américas por “Mascaró, el cazador americano “, el premio de la revista Life , Fabril Editora y el municipal de la Ciudad de Buenos Aires.
Su obra narrativa, nutrida en sus tan disímiles experiencias, posee una rara densidad descriptiva que por momentos se torna casi lírica, y un manejo poco usual del mundo de los afectos simples, que elude todo sentimentalismo fácil.
Haroldo Conti fue secuestrado en la madrugada del 5 de mayo de 1976 por una brigada del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino, en la calle Fitz Roy 1205 del barrio de Palermo, Capital Federal. Desde entonces continúa desaparecido.
Fue visto por última vez en el Centro Clandestino de detención “El Vesubio”.
Varias meriendas compartidas.
Una mueca de satisfecho
y ganas de construir alborotos.
Lagañas y euforia
en soles encerrados.
Nada depende del estilo.
La risa de la escarcha
en el árbol de los frutos.
El dar tiene nombre
y se hace todos los días.
El mundo es simple
dentro del maestro.
Tal como fuimos hechos
Tal como lo soñamos.
En memoria de Haroldo Conti, maestro rural.
Nació en Chacabuco, Provincia de Buenos Aires el 25 de mayo de 1925. Fue maestro rural, actor, director teatral aficionado, seminarista, empresario de transportes, piloto civil, profesor de filosofía. Estuvo tambien vinculado a la actividad cinematográfica como guionista, y en calidad de tal trabajó en “La muerte de Sebastián Arache”, un film de Nicolas Sarquis.
Su novela “Alrededor de la jaula” recibió en 1966 el premio del concurso hispanoamericano convocado por la Universidad de Veracruz, y fue más tarde llevada al cine por Sergio Renán con el nombre de “Crecer de golpe” . Recibió también el Premio de la Casa de las Américas por “Mascaró, el cazador americano “, el premio de la revista Life , Fabril Editora y el municipal de la Ciudad de Buenos Aires.
Su obra narrativa, nutrida en sus tan disímiles experiencias, posee una rara densidad descriptiva que por momentos se torna casi lírica, y un manejo poco usual del mundo de los afectos simples, que elude todo sentimentalismo fácil.
Haroldo Conti fue secuestrado en la madrugada del 5 de mayo de 1976 por una brigada del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino, en la calle Fitz Roy 1205 del barrio de Palermo, Capital Federal. Desde entonces continúa desaparecido.
Fue visto por última vez en el Centro Clandestino de detención “El Vesubio”.
sábado, 19 de junio de 2010
varias formas de decir te quieros
Venir al devenir,
Volver a envolver,
Brasear un abrazo,
Atreverse a ver,
Renombrar los nombres,
Degustar el gusto,
Considerar reconsiderar
Entrar adentro,
Formar la transformación,
Mutar inmutado,
Decir lo indecible,
Saber saberse,
Mejorar lo mejor,
Reiniciar el inicio,
Determinar terminar,
Iniciar el reinicio...
Varias formas de decir te quieros.
Volver a envolver,
Brasear un abrazo,
Atreverse a ver,
Renombrar los nombres,
Degustar el gusto,
Considerar reconsiderar
Entrar adentro,
Formar la transformación,
Mutar inmutado,
Decir lo indecible,
Saber saberse,
Mejorar lo mejor,
Reiniciar el inicio,
Determinar terminar,
Iniciar el reinicio...
Varias formas de decir te quieros.
domingo, 13 de junio de 2010
alguna vez sitié al deseo
Las bocas fumaban vapores
y esperábamos al olvido de pie.
Estoicos como torres de verdades.
Me distraía en todo lo que no atrae
mientras bullían sonrojos y silencios.
Me arrimé a la vereda del sol
sólo por escuchar a mis años.
Ahí donde todo cruje,
donde la capa es imperceptible
Me ví golpeando la puerta
de tu momento.
Jugando otra vez
el juego de las sombras
con miradas linternas.
Nada es tan cierto como esa certeza.
Alguna vez sitié al deseo
y fui fiesta interminable.
Y fue entonces
cuando la noche amaneció
tendiendo un puente
con chispas enlazadas.
y esperábamos al olvido de pie.
Estoicos como torres de verdades.
Me distraía en todo lo que no atrae
mientras bullían sonrojos y silencios.
Me arrimé a la vereda del sol
sólo por escuchar a mis años.
Ahí donde todo cruje,
donde la capa es imperceptible
Me ví golpeando la puerta
de tu momento.
Jugando otra vez
el juego de las sombras
con miradas linternas.
Nada es tan cierto como esa certeza.
Alguna vez sitié al deseo
y fui fiesta interminable.
Y fue entonces
cuando la noche amaneció
tendiendo un puente
con chispas enlazadas.
sábado, 12 de junio de 2010
cena
“... era tan sensible que desde que estaba en el vientre de mi bisabuela lloraba y lloraba hasta cuando ésta picaba cebolla...”
Tita de "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel.
En la cocina todo es cocción.
Se deshacen mis dedos de amianto
en la sutileza de sazonar.
Tu mirada a fuego lento
matiza el deseo sin bordes.
Nos acorrala el sabor.
Todo sabe mejor cuando es compartido.
Mientras condimento la ensalada de ansiedades
ríen las bocas entre la salvia y el tomillo.
No sabía que también cenaríamos.
Tita de "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel.
En la cocina todo es cocción.
Se deshacen mis dedos de amianto
en la sutileza de sazonar.
Tu mirada a fuego lento
matiza el deseo sin bordes.
Nos acorrala el sabor.
Todo sabe mejor cuando es compartido.
Mientras condimento la ensalada de ansiedades
ríen las bocas entre la salvia y el tomillo.
No sabía que también cenaríamos.
viernes, 11 de junio de 2010
el espejo del callejón sin salida
“El tiempo sólo cura la soberbia cuando ya es tarde orgullo”.
Del coleccionistadesoles de “El lado oscuro de la sombra”.
Me fui queriendo quedarme
Ausente con aviso.
Intenté incendiarlo todo.
Detuve sístoles y diástoles.
Tapé la boca a los vientos
y los oídos al suspiro.
Perdí brújulas en el mar
y no me gusté nada perdiéndolas.
Escondí poemas a las lunas
y sólo menguaban de tanta pena.
Se cerró mi cajón.
En el sepelio lloré más que nadie
junto a mis rutinas seguras.
Y cuando creí después
de un tiempo sin tiempo
que todo se había esfumado
entre naufragios y olvidos.
Me ví sólo.
En aquél segundo incendiario
otorgué la espalda al espejo del callejón sin salida.
Entonces supe que había algo más poderoso
que el amor,
y eso fue mi cobardía.
Del coleccionistadesoles de “El lado oscuro de la sombra”.
Me fui queriendo quedarme
Ausente con aviso.
Intenté incendiarlo todo.
Detuve sístoles y diástoles.
Tapé la boca a los vientos
y los oídos al suspiro.
Perdí brújulas en el mar
y no me gusté nada perdiéndolas.
Escondí poemas a las lunas
y sólo menguaban de tanta pena.
Se cerró mi cajón.
En el sepelio lloré más que nadie
junto a mis rutinas seguras.
Y cuando creí después
de un tiempo sin tiempo
que todo se había esfumado
entre naufragios y olvidos.
Me ví sólo.
En aquél segundo incendiario
otorgué la espalda al espejo del callejón sin salida.
Entonces supe que había algo más poderoso
que el amor,
y eso fue mi cobardía.
jueves, 10 de junio de 2010
jonimun
Aparecés desnuda
vestida para matar.
El cielo se abre en ternura
y el verbo yace en la boca.
Varias prendas vuelan
Inmuídas de deseo.
Imantados antes
Imantados después.
vestida para matar.
El cielo se abre en ternura
y el verbo yace en la boca.
Varias prendas vuelan
Inmuídas de deseo.
Imantados antes
Imantados después.
domingo, 6 de junio de 2010
No quiero saber
Mi cama huele a menta
a refugio de amor.
La casa se ilumina
de estrellas.
Una foto kirlian
Un fuego de San Telmo
Una raíz de corcheas
Un whisky delator
Aroma a tabaco
Risas cómplices
y un encuentro fiel.
No quiero saber
si ésto es mentira.
Despiértenme sólo
cuando venga la rutina.
a refugio de amor.
La casa se ilumina
de estrellas.
Una foto kirlian
Un fuego de San Telmo
Una raíz de corcheas
Un whisky delator
Aroma a tabaco
Risas cómplices
y un encuentro fiel.
No quiero saber
si ésto es mentira.
Despiértenme sólo
cuando venga la rutina.
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