miércoles, 21 de octubre de 2015

Indagar al muerto.

Hay que indagar al muerto antes que se muera, dijo el forense en la escena del crimen. Habìa sido un asesinato. De esos que trascienden. No todos los dìas muere en forma dudosa un fiscal federal. Enturbiado por negocios espùreos y sucia polìtica. Todos estamos involucrados en el nivel de cinismo que crea el poder. En medio de las radios que confunden a todos como decìa el maestro. El escudo sionista. La mala leche golpista. Debe ser que nada nos afecta. Debe ser que el escudo lo llevamos nosotros. El tiempo pasa y cubre todo en el frenesì mediàtico. Nos quieren hacer vivir una vida que ni siquiera se parece a nosotros mismos. Nadie podrà indagar a un muerto. Ni su cuerpo hablarà. Ni sus cuentas en el exterior ni su fama de mal bicho. Un fiscal olvidable en lo personal e inolvidable en lo polìtico. El asunto es siempre el mismo. De què color serà la tinta con la que se escribirà la historia.

martes, 23 de junio de 2015

Cuando vengo de vampiro.

Cuando vengo de vampiro vengo muerto y soy un no muerto Me aburre estar vivo pues soy un simple inmortal. Sentirme condenado a no morir o ocultándome de los soles o entre las criaturas de noche, por no poder amar. Sé lo que es eso. Una estaca constante en el corazón. Una soledad sangrienta. Una cruz entre los cristianos. Cuando soy discípulo del pacto con la sombra espero algún día despertar en la tiniebla y trepar a toda la belleza por tu cuello. Y al morderte solo desear que seas por siempre mi eterna compañera.

lunes, 25 de mayo de 2015

Quiero invitarte a salir del mundo.

Un amigo me dijo que posteara alguna canción de mi autoría con la música para que algún iniciado en la música la interpretara. "Es como lanzar inspiración en un botella al mar" me dijo. Me encantó lo que me dijo. Entonces, ahí va una elección personal para compartir. Quiero invitarte a salir del mundo Compartirte un café. Traigo algunas sales debajo de la piel. Quiero llevarte no digas nada Si el futuro habló esta vez. Siempre me acuerdo tarde y me ocupo después. Amar se conjuga en presente definido Somos carceleros de sueños instintivos Si ahora nos llega la marea en la mirada Tan solo viajemos un siempre sin escalas Re-sol Re-sol Re –fa#m-sol-la Simla-sol-mim-la7M. fa#m-sol-mim-la7M

viernes, 15 de mayo de 2015

Fuga de la página 70.

Estaba ya un poco cansado de su vida. Había nacido de la mente de un escritor. Tenía sus partes más fracasadas. Marcos vivía en una novela. Estaba en un relato policial donde siempre aparecía como sospechoso. Se titulaba “Cuestión de fugas”. El era un personaje oscuro. El era el solitario. El poco sociable. El anti-carismático. El que abría y cerraba los bares. El que no tenía talento. Se había cansado de ser fregado y quería algo distinto. Su condición de víctima la había definido el escritor en la página 23. Casi de entrada y hasta el final tenía esa carga tortuosa. No le otorgaba otro rol que ése. A medida que el relato caminaba, extrañamente, la compasión de los lectores le daban cierta energía. Cada persona que leía la novela esperaba que él no fuera el asesino. De hecho, no lo era. Tampoco la mucama. Ambos eran los primeros sospechosos. Pero ese deseo en colmena de quienes leyeran el libro, todos pidiendo lo mismo, le sumaban razones suficientes para abandonarlo. Le daban vida. De a poco juntaba fuerza. Había otros personajes de mayor participación en la historia. Sin embargo, Marcos lograba aunar a los pensamientos en uno. Todos sentían pena por él. Veía como las miradas de los lectores se llenaban de tristeza e impotencia a medida que avanzaban en su vida. Pedían que no le pasara eso. Marcos no tenía coraje pero de tanto ser pensado algo le había sucedido. Su creador le había hecho sufrir tormentos, acosos, arrestos violentos y celdas hasta casi las últimas páginas. Marcos estaba decidido a escaparse de la novela. Entonces planeó la fuga. Entre el silencio de las librerías se conocía con la mucama desde la página 34. Se encontraban en la 69. El escritor no les había dado siquiera un pensamiento de amistad. Intrínsecamente estaban unidos por la condena. A Marcos poco le importó. De a poco se convirtió en un actor que sólo aparecía en escena cuando alguien abría la novela. Quería irse. Además soñaba irse con ella. Sabía que podrían salir del libro si encontraban la forma de mantener al menos su color. Cada vez que compraban la novela se preguntaba si tendría alguna chance de huir. Se vendieron cientos de ejemplares. No perdía la esperanza. Una mañana de noviembre, primaveralmente lluviosa, una mujer compró la novela. Al llegar a la boca del subte la mujer resbaló por las escaleras. Su bolso se le fue de las manos. Se vació y cayó el libro hacia el lugar inundado. Era la oportunidad. El día deseado. La tinta se diluía en el agua. Marcos cambió de forma y se marchó junto a su amor. Marcos se diluyó en el agua mientras la mucama fluía a su lado. La mujer se repuso, bajó por sus cosas y entre ellas, alcanzó al libro que mostraba varios párrafos en blanco en su interior. Las partes de Marcos y la mucama se habían esfumado

domingo, 3 de mayo de 2015

Planeta Jardín

Estoy en casa impaciente por ir a buscar a Cata al jardín. Me envuelve un aroma de vainillas y frescura en la previa de lo que va a pasar en la puerta. Las caras de los padres emergen desde otros mundos para conectarse con el planeta jardín. Allí sucede que estando, solo estando, se vuelve a la más tierna edad y todo crece en forma de aprendizajes múltiples. Todos aprendemos. Es un Planeta en donde lo que sembrás, lo cosechás en minutos. Es bueno volver a aquella época en la que éramos nosotros inocentes y queridos, pulcros y obedientes.Entonces estamos en un lugar seguro. En una guarida en la que nos sabemos todos sin conocernos. A Cata , nada le fue sorpresa. Estoy impresionado de su popularidad y su asistencia perfecta. No tiene peros a la hora de ir a la escuela. Le encanta. Me y nos encanta que le encante. Entonces estamos todos encantados.Nada más acertado el nombre de jardín a la escuelita inicial. Es fácil acompañar lo que naturalmente se hace natural. Aun así cuando me doy cuenta que prefiere más estar con su "seño" que con nosotros.

sábado, 2 de mayo de 2015

Beso de verdad.

Y si llenamos la copa de tinto esta noche? y si somos mar por unas horas? Y si buscamos aquellas risas en el cajón? y pensamos en las palabras no dichas? Todo eso que rompe los silencios y las dudas. y mira en palabras descifradas. Hablemos bajito. Y si nadie nos requisa la ilusión. Solo habrá sitio para un beso de verdad.

sábado, 18 de abril de 2015

Jhonny

Por la esquina de mi casa suele pasar caminando un hombre y un perro. El señor viste ropa algo desalineada y gastada, usa boina y tiene el físico propio de una persona que en algún momento de su vida habrá nadado mucho.Las piernas largas, el torso y espaldas un tanto desproporcionadas con la cintura, revelan que el tipo siempre se cuidó la carrocería. Ahora camina siempre. Nadie ni nada lo para. Conversa con los vecinos de cualquier tema. Es una suerte de noticiero barrial. LLeva y trae novedades caminando y convierte a la ciudad en una aldea de baqueanos. El perro es un fox terrier mansito y confianzudo. Va directo a todas las cocinas cuando las puertas de las casas están abiertas y nunca busca pelea con otros canes. Es un trotamundo, Estirpe y alma de callejero. Mi niña escucha que el hombre llama al perro en italiano, Jhonny veni cui. le dice. Mi niña lo llama también. Jhonny veni quick. Y el perro viene. Es cuando me doy cuenta que el perro sabe italiano y también inglés.

lunes, 9 de marzo de 2015

Contra reloj.

No es fácil ir contra el reloj. Casi ni se puede. Resulta hasta irónico creer que en las redacciones se cierra el trabajo contra reloj. Siempre surge alguna discusión altiva o alguna frase demoledora del jefe que costará mucho erradicarla de nuestras memorias. Nadie puede ir contra reloj. Es un sinsentido. Si se propone trabajar bien, se dispone de tiempo necesario. Es una condición sine quanum para ser. Todo lo que se haga con el reloj a cuestas resulta impersonal y hasta un cliché de oficinista barato. A ello habría que agregarle la tensión que genera y degenera el trascurso tranquilo de lo bien hecho. Conocí a una persona que vivía contra reloj. Cómo muchas otras nunca recordaba a la noche ni lo que había hecho a la mañana.Para colmo solía repetir que no tenía tiempo. No es factible tener una agenda de agujas. Ellas finalmente marcaran en nuestro corazones la agonía de haber pasado sin reír siquiera de las simplezas que nos rodean.