lunes, 28 de diciembre de 2009

Imperativo


"Aprendemos a leer las palabras en la escucha"
Freddy Mercury.


Revolvé con tus manos en cuchara,
Endulza mis sentidos.
Renombrá la lujuria,
Quiero canela y miel.
Desayuná mis trasnoches
Con mariposas azules
Revolveme
Revolucioname
Volvé a ilusionarme
Claudicá en mi mitad
Hacéme entero
Dame bravura
Hacete verde donde reposar
Hacelo
No pido
Exijo.
Devolveme mi amor
Que cuando vuelve…
Es toda mi vida por ese simple momento.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Verdad o consecuencia.

El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.
Manuel Vincent.

Al exilio en mí para desterrarte
Fin del juego del ajedrez moderno.
Veo pinturas acurrucadas en el rincón disputándose telarañas.
Sólo fotos en recuerdos presentes.
Río risas de banquete guardadas en el último cajón.
Por papelitos descifrando “te quieros”
Ser vasos a medio llenar que se ven medio vacíos.
Mar que todo lo revisa.
Lo bueno y lo malo
Que requisa el rugido de las sábanas
Hubo silencios
Entre grillos y rocíos
Nosotros fuimos espejos de otros si se mira hacia atrás.


Las primeras palabras de verdad forman la consecuencia.
(Al fin veo sólo río por ser mar lo que hubo entre nosotros)

jueves, 17 de diciembre de 2009

Vasijas

foto de mi amigo Alejandro Gomboc.

El sol en la espalda
Lacrando rojos y ocres.
La mirada al frente
Entendiendo.

Cada cual trabaja su falta.
Incansable viaje.
Somos vasijas vacías.

Llenan las posibilidades
las risas del que intenta.



viernes, 4 de diciembre de 2009

Cuando amanece en la noche

foto de Laurent Miaille "amanecer nocturno"


La noche cayó abatida iluminando el día.
Dos miradas centradas.
Aquél instante en que mis yemas leyeron
y descifraron lo esencial
todo fue bocas.
Ese lenguaje armado de voluntad salesiana
descendió la vertiente de piel
y fue amanecer.

Allí estuvieron en silencio las palabras amables.
Tinto y risas agazapadas entre candados abiertos.
Música en los oídos.
Varios cheiros de sándalo y mirra
y la posibilidad amando en un colchón bien tratado
mientras las narices respiraban.

Nadie sabe el otro pensar.
Nadie sabe.
El corazón abierto sabe.

Me desayuné una certeza.
Entraste despacio sin que me diera cuenta
y te quedaste como si siempre hubieras estado ahí.

No te conocía y ya te sabía.
-.-

jueves, 3 de diciembre de 2009

El mar que no se olvida.

Ciertas veces aparece. La invoco casi sin darme cuenta. Sin querer. Si hasta su nombre clamaba verdades. Me llevaban el aroma a torrejas y salsas hasta su cocina. Ganaba al chinchón y a la escoba sin siquiera anotar los puntos. Su andar cansino pausaba el tiempo. Devota de la virgencita de Luján y de Jesús. Era fuerte y enérgica. Malcriaba desde el justo lugar del amor que cría. Era dulce y justa. Honesta Herías Valledor. Se llamaba así. Solía decir de su nombre la asturiana…
--Hay muchas Modestas, pero pocas Honestas—-
--Como todas la mujeres---le decía para encabronarla.
No podría olvidar el legado de mujer de ésta mujer. No podría olvidar éste nombre de abuela en mi mar.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

todos los nombres

* Imagen de una obra de Estercita Lew. http://isabelestercitalew.blogspot.com
Llevás el cielo en la cabeza.
Trigal de pensamientos en colmena.
Que a veces zumban.
Que otras dan miel.
Amanecen los días en las noches
y se columpian en tus cabellos.
Juegan en la mente
Confunden y aciertan
yendo y viniendo.
Confirman que sos
como todos lo somos
consecuencia de los nombres
que llevamos trepados.

martes, 1 de diciembre de 2009

alumno


Tu boca ríe arco iris
y lo más mío despierta.
Se acurruca en tus costados alados
y vuela sin tiempo ni espacio.
Es éter en todos los escenarios
y vivo embriagado por el sabor
adolescente sin edad.
Tus secretos compartidos
son una guarida de íntima escuela.

Soy el más aplicado de los alumnos
y también el más revoltoso.



viernes, 27 de noviembre de 2009

Mudanza

Mudanza. Luego de andar aprendiendo a ser flexible por ahí. Al fin el sitio deseado. Afuera, revela el adentro. Hacía falta. Ya estoy en ocho mudas de casa. Casas que han sido hogares y de las otras venidas a espacios amoblados. Trato de reducir al mínimo las expectativas, como en la vida misma, no quiero ilusionarme tanto. Tratándose de mí, eso es una quimera. Me reitero en encontrar la forma de no agotarme, en vano no lo logro. Entonces repaso sobre las cosas guardadas por afecto, porque algunas estaban perdidas en mi memoria, porque es una tarea solitaria de reencuentros, porque me gusta compartirlo, y porque digo sí a la elección. No tengo plan de saneamiento. Dejo que fluya. Como siempre, doy a quienes me regalan. Para qué describir el lugar sin pasar por lo que me provoca. Al desarmar las interminables y cajas de Pandora de cartón y las bolsas de consorcio me descubro siendo otro. Con otra lectura sobre las “cosas” que acompañaban lo que fuí. Entonces, me repito comprando cosas que ya tenía. Inconciente aire renovador de adentro que se ve en el afuera. Mis amigos íntimamente presentes. Veo, huelo, toco, hablo y escucho con los que vivieron ahí. Me río solo al punto de lagrimear. Quiero más verde, menos azules, más amarillos y rojos que grises. No entiendo al calefón y me cuesta cocinarme. Deseo a mis hijos riendo en el living. Enlazo mundos, como puedo, como me sale. Hago el esfuerzo. Me conmuevo. Me entero que estoy hecho de emociones y carne. Me sirvo una copa de vino. Me encanto de estar acompañado por quien me ofrece. Me ensortijo en un sueño nuevo. Estoy cansado pero duermo sin tiempos. Doy gracias por todo. De a poco me conecto con la energía de la casa.
Alguien me dijo que mi destino tenía sabor a mar. Al menos por un tiempo, deseo que sea mi hogar dulce y salado.

martes, 24 de noviembre de 2009

veintiseis navidades


“Veintiséis navidades no se olvidan con firmar
la escritura que el notario te arrima…”
Antonio Di Pardo.

“recuerdos; del latín, ris- volver, cordis, corazón.
Volver a pasar por el corazón.”



Ojalá lleguen tantas primaveras y olas.
Me conformo con mirar el futuro venir.
Viene en momentos exactos y acomoda
y ojalá sea digno de merecer tanto.
Cuando la vida me atraviesa para ser vivida
siento que se agranda la familia.

Llegaron como se cuela el querer
casi sin pedir permisos ni pretextos.
Entonces me animo a recorrer con ustedes
éste hogar de risas y nombres
y mudo los míos para que se contagien.

A la hora de los merecimientos
cada uno tiene lo que desea.
y aún te veo izando la bandera en el mangrullo
mas de un siempre.

No tiene precio algo que tiene valor.

Ambos entendemos Antonio.
Vos no me vendiste una casa.
Yo te compré un tesoro.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Cuzco


Qusqu, en voz quechua, el lenguaje de los incas significa ombligo.
Te encuentro en el zen-tir.
entre los adoquines que callan herraduras y humo
entre el cielo aturdido y las caras de sal
Buye la sangre y perdemos noción.
Te beso ahí...
Dame el Cuzco de tu imperio.
Masticamos la vergüenza riendo,
Mientras los demás miran lo que evaden.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La encomienda




*del film "Il postino", el cartero de Neruda.


El amor no se va; se transforma.
No digo el tuyo.
Ni digo el mío.
Digo el nuestro.
El construído.
A veces no entiendo.
Otras no insisto ni creo.
El cíclico laberinto de la causa y el efecto.
El tiempo se encarga de estampillarlo.
De etiquetarlo como cosa.
De tratarlo como paquete.
Pretende enviarlo al olvido sin aviso de retorno.
mientras que en realidad,
seguirá siendo siempre
en lo que soy.


lunes, 16 de noviembre de 2009

rayito entre los dedos.

foto cortesía de Rous.


---Se coló la luz entre mis yemas.---dijo el índice.
El dedo se halló importante.
Al brillo mágico del resplandor se floreó frente al anular. Siempre tan irónico por ser el mayor, el anular le observó orgulloso desde la huella dactilar de sus laberintos.
---Mira la luz que he captado...— dijo el índice y agregó silencio.
---Que buena está, pero verás, la luz la encuentro siempre, pues, sabés que me introduzco en lugares en los cuales la luz tiene otras formas.---

En un par de instantes luego, movido por una ola de endorfinas, el anular viajó a donde la luz se halla mojada.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Respiro


Se rompen las cáscaras
Crecen las yemas entre los dedos
Y se hacen ternura

Se crispan las luces
Nacen los cielos en la ventana
Y se hacen ojos

Se fugan del pinar
Las fragancias que caen de la noche
Y se hacen narices

Tocan, miran, huelen

Al llegar el habla,
Todo calla.
Todo tiene sentido
en el sinsentido.

Nunca hay límites,
Nunca los ha habido.


martes, 10 de noviembre de 2009

puertaventana

*foto de Berenika.
“Nunca se supera un amor sólo se aprende a convivir con lo que se transforma.”
Del coleccionista de soles.



Hablo conmigo para saber que me respondo
No me quites el pecado de rezar a la altura de tu ombligo.
Lleno las alforjas de tu luz para cruzar la bravura y el tedio.
En el tiempo exacto se detiene el reloj.
En los sitios remotos se encuentra el control.
Mientras conjugo amar en presente perfecto,
hacia atrás fui probable, hacia adelante seré posible.
No se puede dejar de hacer lo que se desea ser.
voy al mar que espera.

En ésta encrucijada de sentires
subiendo la escalera al cielo.
No existe mejor puerta de salida
que sea entrar por ésta nueva puertaventana.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Avalancha


“Siempre estoy cerquita aunque viva lejitos”.
Giuliano Cavazza.



Esta página en blanco que se llenará
con las palabras que te recuerden
se va a oscurecer.
Este cielo tan abierto que se cerrará
con la llave de la espera
se va a oxidar.
Tu sonrisa aclara y devuelve el brillo a todo.
Y aunque caigan sobre mí todos los mundos en avalancha
Seguiré sin renunciar a los cimientos de nuestra construcción.
Todo lo puro trasciende espacios y tiempos.
Y siempre viajaré hacia donde nos amamos.


jueves, 5 de noviembre de 2009

equilibrio

* foto de Naokokaras.

cuando el sol guarde los rayos detrás de la timidez y los traiga a la cama.
cuando todo te diga basta y creas que llegó tu hora de no poder dar nada más.
cuando el umbral de los sueños rotos llene de lluvia tu calma.
cuando el silencio sea nuestro aliado fiel escuchando.
Te espero
sin saber que esperarte es quererte aunque no lo sepas.
en equilibrio azaroso que el destino urge en la espera.
más que nunca para que dejemos de morir un rato.
para asesinar dulcemente todas las esperas por esperar.
Te espero
porque me espero a tu lado esperando.

domingo, 1 de noviembre de 2009

hechizo

El cuerpo me pide tu presencia
Una usina de energía renovable.
Decir cuanto, sería limitar el hechizo.
Yo tengo ganas de vos
Vos deseas entender
El verbo aparece intenso
y lo nuestro son ganas de todo.
Sólo soy mejor estando a tu lado
y lo demás son sólo circunstancias.
Quiero explicarte lo imperfecto...
Estos versos se completan cuando los lees.

sábado, 31 de octubre de 2009

El mar de los amigos.


No suelo apostar si no estoy convencido. Con los amigos me pasa eso. Claro, que puedo estar equivocado, y la nueva verdad salta a la realidad con creces de pago. Si pierdo pago, ese es el precio por aprender en las apuestas. Mis íntimos me saben. Entonces, cuando se genera una disputa, por lo general, no apuestan. Amistades que se apuestan. Apuestas en amigos. Apuestas con Amigos. Cabe señalar que rara vez piso un casino, o participo de algún juego en donde se tenga que apostar dinero. Las contiendas involucran algo que aprender. Cuando era chico, solíamos contender en juegos a través de prendas. Eran divertidas y sin mayores problemas se cumplían. Entre tanto y tanto, aparecía algún pendenciero que terminaba “pagando” y yo disfrutando. Siempre los pagos se referían a acciones para seguir compartiendo la amistad o no, pero el goce radicaba en la pimienta que se sacudia en la previa más que cuando se ganaba. Salando la vida del otro por un momento. Asi fue como la luna nos encontró despachando unas cervecitas en el bajo. Fabri, Clau y yo, como siempre, hablábamos de mujeres, fútbol, música, amigos y sueños. Vuelvo a la apuesta. En principio, era sobre una canción que sonaba en el bar. Algo de rock pesado. Le llamo apuesta cebo, en donde pierdo a propósito para que el otro muerda, tome valor y decida decidirse a apostar. Fallo e intento adivinar. Un ardid. Clau, como todo toro urbano, encaró al rojo de la carnada sin reparos. Entonces, aventuré algunos nombres del mar del rock.
== Ves… no sabés nada. No es Deep purple ni Iron Maiden==.
==El que sabe…sabe…sino está adivinando==acotó Fabri con precisión relojera.
Tragué saliva, no era cosa de que se espanten, me agazapé y respondí.
== Es Led Zeppelín. La voz inconfundible de Robertito Planta== aseguré deformando el nombre.
== Eso no dijiste. Me nombraste a otras bandas. Entonces, no vale. Así cualquiera termina adivinando== Clau se iba acercando al cebo.
== Como no saber de Zeppelín. Mirá, cuando estudiaba guitarra, para aprender a arpegiar me enseñaron “Escalera al cielo”. Un karma. En todas las reuniones la tocaba y mis amigos ya estaban tan hartos de escucharla como yo…y hoy inclusive nunca falta alguno que la pide…hace años de eso== dije y enmudecí.
== Ah siiiiiii….bueno. Te apuesto un asado para los tres que no la sabés tocar. Como el disco eh….sin sanata. A ver….dale. Vamos ya a casa y la tocás==.
== Bueno… no sé== (Falsa duda del que no duda. Teatralice un poquito. Me había fagocitado a la reina y estaba a punto del jaque mate).
== Ta bien…dale==
==Ya vamos a casa, Fabri está de testigo y de juez. Pedí la cuentita, dale. No podés revisar nada. Así de una…==. me señaló con su índice tiezo y la mirada vidriosa de 2 de la mañana.
==Vamos== dije.
La canción la sabía de punta a punta. Pero el trayecto hacia su casa fue un sermón dominical. Que vas a aprender… Que voy a disfrutar el tintito….En ésta te agarré... después del asadito que me voy a comer…no me apostás más, me decía convencido. Lo paradójico era que leía mis pensamientos. La verdad es que si hay algo hermoso es que sepas alguna cosa que va a venir. Aunque sea una mínima cosa. Una sonrisa. Una bolilla que la sabés hasta de memoria en un exámen. Un abrazo desmedido. Un apuesta que no perderías. Un olor conocido. Una mirada. Un abrazo. Algo.
Fuimos, la toqué casi integra. Gané. No disfruté ganar tanto como cargarlo y ver su cara desfigurada.
==…La tocaste perfecta. Ya está… ya está...== dijo antes de que termine.
Fabri y yo nos descostillábamos de la risa.
Fabri, que es un alumno devoto de Clau, comenzó a proponerle tomar clases conmigo. Es irrepetible ver las caras. Todo solo duró lo que una brisa. Pero me dejó instalada la sonrisa una semana. El asadito apostado, obviamente era lo de menos. Ganarlo también. Importó disfrutar el frescor del mar que nombraba las amistades. Al fin y al cabo, sólo somos personas que a veces vuelan con simplezas.

lunes, 26 de octubre de 2009

Algunas cosas


Quiero invitarte a salir del mundo
compartirte un café edulcorado.
Traigo algunas cosas debajo del brazo
un ramito de fresias
Y una escucha precisa.
Mientras te aligerás las ropas
Y me untás un cielo de miradas
puedo verte simple y fatal.
Quiero perderme en tu escote
sólo te temen quienes no te saben.
Quiero que me acompañes
todavía los poetas no te dan respiro
y ríen lunas al nombrarte.
Ya sé, abrieron la boletería.
Siempre me acuerdo temprano
Y me ocupo tarde.
Igual, no te apures
Aprovechemos que se distrajo el tiempo.
Los besos alados se fueron para quedarse
y ya saco el ticket para viajar a tu corazón.

sábado, 24 de octubre de 2009

La fuga

Estaba ya un poco cansado de su vida. Había nacido de la mente de un escritor. Tenía sus partes más fracasadas. Marcos vivía en una novela. Estaba en un relato policial donde siempre aparecía como sospechoso. Se titulaba “Cuestión de fugas”. El era un personaje oscuro. El era el solitario. El poco sociable. El anti-carismático. El que abría y cerraba los bares. El que no tenía talento. Se había cansado de ser fregado y quería algo distinto. Su condición de víctima la había definido el escritor en la página 23. Casi de entrada y hasta el final tenía esa carga tortuosa. No le otorgaba otro rol que ése.
A medida que el relato caminaba, extrañamente, la compasión de los lectores le daban cierta energía. Cada persona que leía la novela esperaba que él no fuera el asesino. De hecho, no lo era. Tampoco la mucama. Ambos eran los primeros sospechosos. Pero ese deseo en colmena de quienes leyeran el libro, todos pidiendo lo mismo, le sumaban razones suficientes para abandonarlo. Le daban vida. De a poco juntaba fuerza. Había otros personajes de mayor participación en la historia. Sin embargo, Marcos lograba aunar a los pensamientos en uno. Todos sentían pena por él. Veía como las miradas de los lectores se llenaban de tristeza e impotencia a medida que avanzaban en su vida. Pedían que no le pasara eso. Marcos no tenía coraje pero de tanto ser pensado algo le había sucedido. Su creador le había hecho sufrir tormentos, acosos, arrestos violentos y celdas hasta casi las últimas páginas. Marcos estaba decidido a escaparse de la novela. Entonces planeó la fuga. Entre el silencio de las librerías se conocía con la mucama desde la página 34. Se encontraban en la 69. El escritor no les había dado siquiera un pensamiento de amistad. Intrínsecamente estaban unidos por la condena. A Marcos poco le importó. De a poco se convirtió en un actor que sólo aparecía en escena cuando alguien abría la novela. Quería irse. Además soñaba irse con ella. Sabía que podrían salir del libro si encontraban la forma de mantener al menos su color. Cada vez que compraban la novela se preguntaba si tendría alguna chance de huir. Se vendieron cientos de ejemplares. No perdía la esperanza. Una mañana de noviembre, primaveralmente lluviosa, una mujer compró la novela. Al llegar a la boca del subte la mujer resbaló por las escaleras. Su bolso se le fue de las manos. Se vació y cayó el libro hacia el lugar inundado. Era la oportunidad. El día deseado. La tinta se diluía en el agua. Marcos cambió de forma y se marchó junto a su amor. La mujer se repuso, bajó por sus cosas y entre ellas, alcanzó al libro que mostraba varios párrafos en blanco en su interior. Las partes de Marcos y la mucama se habían esfumado.

jueves, 22 de octubre de 2009

Otros mares



Algo me pasa al ver la luna. Es bueno que me pase. Ella guarda secretos de quienes le han confiado. Es verdad que la regalaron muchas veces. Es verdad que la valoraron poco. Es la ofrenda de los que se conectan con el amor. Con la amistad. Con uno mismo. Es un espacio en el espacio para el que se atreve a soñar y a pensar. Es una compañera en el camino a la emoción. El faro natural de los amantes en el mar de la tranquilidad. La guía de los marineros perdidos en el mar de la serenidad. El reflector del recital de las sirenas en el mar de la espuma. Todavía me conmueven sus mares. Hace algún tiempo la descubrí observándome de cerca. Cantándome. Imaginándome en ella. Cuando era un niño de valiosa inocencia no sabía que sólo había una.
---Abuelo, ¿ cuándo voy a saber si estoy enamorado?---pregunté con 10 años alguna vez.
--- Cuando veas a la luna y pienses en una mujer. En una sola. Por la que vas a caminar las noches.--- aseguró el gallego sabio.
El viejo tenía razón. Ese nombre se enquista en sus mares y se rubrica en el alma. Así se lleva una parte de uno. La que navega y naufraga en el mar de las crisis.
Al día siguiente fui a la escuela. Y bien temprano, hipnotizado por ambos influjos, encaré a la más linda de la clase.
---¿ En quién pensás al ver la luna?--- pregunté mientras se evaporaba la vergüenza.
--- En mi papi, me lleva a disney y nos compramos de todo---me dijo.
Evidentemente, otros mares nombraban su luna.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Regalo


Dicen que el regalo llegó envuelto en papel de diario.
Dicen que adentro había risas.
Al abrirlo, el agraciado se distrajo y comenzó a leer las noticias del envoltorio.
Dicen que el regalo se evaporó esperando.
Dicen que desde ese tiempo los envoltorios se rompen para recibir otros presentes.
Eso dicen los que lo han visto triste.

lunes, 19 de octubre de 2009

huequito


Te espero en el olor a mar
en el exacto tiempo del brillo en tus ojos
entre la ovación de las olas bravías
y la salpicadura de las sales en espuma.

Este pasaje es un puente al horizonte
estoy en el portal que se camina descalzo.
Me espero en la artesanía de tu greda
que moldea la luz de lunas nuevas
Y me acompaña estando sólo.

Todo se mece en el mundo atrasa relojes.

Este abrazo es la cuna de mis sueños
Y tuyo el huequito fiel que me ríe durmiendo.
-.-

sábado, 17 de octubre de 2009

Asesino

En un marco de ganas importantes
se pinta el cielo raso de color deseo.
y llegan danzando desde el paladar
todas las palabras prohibídas.

Tu cuerpo tiene el olor que invita
a ser encontrado sin medidas.
Y en mi mano que te asesina a caricias
el dedo en pincel es preciso puñal
que mata a lo viejo
y ríe a lo nuevo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Convidame

Dame un cariñito de amante
y unos mares de luna nueva
Un secreto azucarado en terapia de piso
y que se abran cómplices los cielos.
Dame el conjuro que agita mi envase
y que el tiempo resista la estocada de agujas.
Dame una intimidad reiterativa
Bravura, frescura, simpleza.
y lo demás que sea lo demás.
Dame todo eso que tenés
Dame que a vos te sobra.

La lectura

Somos adolescentes sin edad.
El tiempo se escurre entre las ganas
que drogan, que embriagan, que mojan
Entonces naufrago voraz en tus curvas
Río en el mundo que vale la pena
y es ahí cuando mi mano escribe
la mejor versión del deseo.
Y la leo…y la leo…y la leo…

martes, 13 de octubre de 2009

Piedra libre

Comencé a contar estrellas.
Puedo contar hasta el infinito.
Apoyado al árbol que me vió besarte
conté esperando.
Mientras la tormenta lavaba el cielo
de los breves desengaños,
la luna dejó de menguar.
Estabas escondida
Y cuando la luz del faro encerró a la noche
Piedra libre a tu amor
a la vuelta de la esquina.

domingo, 11 de octubre de 2009

Quedáte

Pretendo escribir en tu piel
lo más bello que jamás hayas leído.
No te vayas todavía.
Aún luego de haberte despedido
te quedás en mí y me quedo
con tus aristas incorrectas
y tu desprecio a la cordura.
¿A qué otro lugar irías?
Llego cruzando un puente de penas indelebles
para susurrarte las risas más insolentes,
y de nuevo verlas en tus ojos nuevos.
Quedáte aunque la noche encandile soles
encontrarte en éste amor que desborda
es la locura que todo lo-cura.

sábado, 10 de octubre de 2009

Itinerarios

Quiero estar con vos ahora,
dentro de un rato y más tarde también.
Tengo un suspiro reiterativo
que no para de oler ganas.
Estoy dispuesto a compartir itinerarios,
no disponible para otros tiempos.

jueves, 8 de octubre de 2009

Saltos de luz



Salto a la luz de tus costados
Quiero volver a lo que vivimos
Se deshacen estrellas en tu boca
Se conjugan todos los verbos del deseo
Se hacen cómplices las palabras íntimas
Es tan simple.
y además,
Yo luzco bien a tu lado.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Anima(L)


Salmón en el río de anzuelos perdidos
que admira el destino de mar.
Mono colgado en tu rosal de tiempo
que aguanta espinas por tu cheiro de amor.
Zorro que deambula las noches cerradas
que abre el zarpazo en colores.
Serpiente de fría-mente dorada
que perece en el bosque de cemento.
Aguila que fue Icaro azul
y guardó las alas en el ropero.
León que sueña en el breve teclado
su rugido leve de aprendiz feroz.
Potro que cabalga tus costados de luna
en la doma tibia de tus caricias.
ánima animal que anima a animarse
Siempre perro leal de la calle
Algunas otras gato oscuro del kybalión
A veces y sólo a veces,
atrevido ser humano.

-.-

lunes, 5 de octubre de 2009

Vení


Vení
curame el mal de ojos en la nuca
no esperemos a que el futuro venga
Vení
lleguemos a casa para que sea hogar
callando los ruidos que confunden el mundo
Vení,
viajemos ligero para andar sin rumbo y llegar
llevemos los tickets de ida a la estrella fugaz.
Vení,
que en éste sinsabor amargo y dulce
sólo hablen los silencios y las ganas
Necesito que vengas,
al menos un poco más que siempre.
Tanto como nunca lo necesité.

domingo, 4 de octubre de 2009

Palabra

* foto de Ebru Sidar.

“Alguien dijo que desde el momento en que uno tiene vida interior ya está llevando una doble vida. Las palabras, como manadas de peces, pululan en nuestra cabeza y se agolpan en las cuerdas vocales, pugnando por salir y por ser escuchadas por los demás. Y, a veces, se pierden en ese camino entre la cabeza y la garganta…..y cuando empiezan a salir ya nada puede pararlas”. Isabel Coixet, de La vida secreta de las palabras.


Tengo una palabra atravesada
Se mece escondida detrás del alma
Está en mis anhelos, está en algún rincón
Alojada a punto de salir al aire
Se asoma por la garganta y revuelve la boca
Habla con mis dientes y se deja morder
Parece que se siente cómoda ahí.
En el lugar en el que al no nombrarla
Sabe de la comodidad leve de no ser
Tal vez callada se sienta importante.
Tal vez el silencio sea su hogar.

Igual, espero que se decida algún día
a que al menos, la escuche yo solo.

jueves, 1 de octubre de 2009

Mas allá del reloj

Dicen que el futuro se le plantó al tiempo y quiso ser ahora. Le dijo que nadie se interesaba en él. Que sólo aquellos que visionaban y los que tenían fe lo llamaban constantemente. Que cada vez eran menos. Que cada vez eran pocas las veces en que lo convocaban. Tenía celos del pasado y del presente. Quería que no lo asocien más al destino. Que siempre era mejor de lo que esperaban, y que no era recompensado por eso. Que era un esclavo de la esperanza. Estaba harto de no poder revisarse ni de dar al menos una certeza. No quería jugar en el campo de los supuestos con lo incierto. De un lugar remoto apareció el pasado. Miró fijo al tiempo y también le exigió querer cambiar. Le dijo que estaba cansado de ser tan observado y juzgado. Que no merecía tantas sentencias y de ser olvidado. Que eran pocos los que lo recordaban. Los melancólicos y los memoriosos le caían simpáticos. Pero los historiadores lo revisaban y lo analizaban todo. Le molestaban sus lecturas y opiniones que distaban a veces de ser verdaderas y no lo dejaban descansar tranquilo. Continuamente lo llevaban al presente y le agobiaba encontrarse ahí con él. Que alguna vez quería cambiar. Estaba fastidioso de que a cada segundo se le sumaban más hechos y palabras. Y exigía ser futuro porque estaba deseoso de ser inesperado y soñado. Sus quejas sonaron en el presente. Quien se levantó y sacudió al tiempo para que lo siga acompañando. También le reprochó. Al presente le indignaba ser el compañero eterno del tiempo. Siempre pegaditos. Siempre su escolta. Siempre caminando hacia el futuro y dejando atrás al pasado. Quería detener su marcha. El presente quería ser pasado para poder reposar un poco. Estaba de mal humor por cambiar constantemente por la voluntad y la actitud de otros. Y que nadie disfrutaba de él como se debe. Pocos le daban importancia al hoy como se merecía. O se prendían del pasado ó ansiaban al futuro. El tiempo pensó por un espacio sin tiempo. Miró al futuro y habló en el presente.
---Lo único que puedo hacer es ser informal y no estar marcando los cambios desde el reloj. Pero si yo no existiera tampoco lo harían ustedes y si ustedes no existen no existiría nada---
Y luego calló entrando al pasado.
Así dicen que el tiempo los convenció para que vivamos en todos ellos.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Alguna vez

*foto de laurent Mauille.

Ganas sin pausas.
Futuro en los oídos.
Miel en las miradas.
Luz en las manos.
Piel en las narices.
Rojo en las bocas.
Sueños sin miedos.
Lunas cómplices.
Verde en el deseo.
Cuerpos brillantes.
Lenguaje del vuelo.
Estrellas en el alma.
Alguna vez,
tus besos encendieron esos nombres.
-.-

martes, 29 de septiembre de 2009

Caballero azul


"Si catorce vidas son dos gatos aún queda mucho por vivir".
Fito Fittipaldi.

Hay una cicatriz en la tierra en Bosque Lindo. Un río de aguas tan claras como la franqueza se discurre en meandros recorriendo los ñires y maitenes. A modo de pueblo milenario las casas están orientadas al norte y en una leve meseta verde de cipreses. Esto explica porque no afectan los desbordes frecuentes del río a causa de las lluvias. El agua trae consigo siempre una novedad. Arrastra la corriente algún vestigio de otras comarcas, que si bien están alejadas, suelen aparecer entre las costas del río. Así fue que mientras Rogelio torturaba a su perro imitando a Pavarotti, un cuerpo llegó a la costa. En harapos casi en un tono azul, apareció exhausto, con la asfixia a boca de piel. Un hombre. Era castaño, común y azulado. Parecía no haber comido al menos en un mes. Estaba con las manos y los pies coartados en grietas violáceas y con una sonrisa que le ampliaba la cara y le cerraba los ojos. Algo insólito, si uno se pone a pensar, pues alguien en su condición de moribundo no podría verse así. Algo impensado, como lo es estornudar con los ojos abiertos. Rogelio, que solía cuidar los animales mientras no ladraba emulando a Pavarotti, fue a su encuentro. De hecho su perro, que lógicamente se llamaba Luciano, lo encontró. Ambos le miraban la expresión y se miraban entre sí. Rogelio armó valor y montó al caballero azul en un palomino y lo llevó hasta su casa. El médico que mandaban de vez en cuando al paraje, nunca llegaba a tiempo para atender. Las personas no solían enfermar y de haber un accidente acercarse a un centro de salud demoraba un día entero de viaje. El caballero no respondía y no se le quitaba su sonrisa del rostro. Los habitantes de Bosque Lindo demoraron minutos en aglomerarse en la casa de Rogelio. Decidieron entre sopas y brebajes caseros tratar de animarlo. El caballero azul, que se tornaba a rosadito con la sopa, tendido en el catre, comenzaba a mover de a poco esa raquítica figura sin decir palabra. Mara comenzó a masajear su cuerpo frío. Jaume le hablaba bajito como cura en el confesionario. Rogelio preparaba un espeso té de cedrón, y hasta Luciano le lamía las manos y los pies. La casita se llenó de calor y tensión. En el ritual, llegó la luna de la mano de la noche y cesó de llover. Ahí el caballero respiro profundo y aún con la sonrisa instalada, balbuceó.
---Al despedirse, ella me besó suave.—
Una mezcla de ternura y desasociego inundó el cuarto y sonrojó a la luna. Las nubes volvieron a cerrarse y un trueno se oyó como si alguien se hubiera enojado en el cielo mientras el caballero sonreía el recuerdo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Censo


Se esfumó el dinero. Entre tantas idas y vueltas al mundo de la corporación decidió evaporarse. Nadie extraña al papel del tener en Bosque Lindo porque al hacerse aire se volvió al canje. Nadie extraña algo que no necesita. Hay algunas mentes que brillan en el paraje. Traen consigo volver a armar y a establecer medios que realmente instalen risas. Es necesario aprender y valorar. Entre las mañanas que invitan al paseo y el olor a pan recién horneado, la casa que más se visita es la de Mara Caliqueo. Su morada se ha convertido en oráculo de consulta. Todos se acercan a preguntar. Ese es el verbo que más se usa por éstos confines de la tierra en donde la tierra habla y manda. Mara es una tierna mujer que no tiene edad para morir. Es increíblemente bella. La acusan de sabia y ella responde que solo quiere preguntar. Sabe oficios que le dan vivir. Escucha y acompaña silencios. Reserva y confronta miedos. Acaricia las caras para saludar y la tierra para sembrar. Recuerda sin recelos los días en que se medía el dar y aquél tiempo está bien lejos en el tiempo. En Bosque Lindo no hay que pagar condenas por no tener. Es sabio reconocer qué es lo que verdaderamente se tiene. Mara sabe que para muchos su sitio es un caserío y que siempre se quiere etiquetar en vez de nombrar. No hace mucho Mara se propuso confeccionar un censo que les reveló identidad. La página consignaba en pocas líneas; Poblado de casitas de madera y miel. Puertas y ventanas abiertas a la posibilidad. Calles que se funden en el bosque. Almas que comparten las ganas y cuando no tienen ganas también comparten eso. Lugar de la danza y los abrazos perdurables. Potros que viven en el prado. Vacas. Harinas. Lechuzas y tomates. Acelgas y rosales. Jazmines y liebres. Cañas y grosellas. El agua más cristalina de todas. No es que Mara Caliqueo no sepa contar. Es que ella cree que contar con números es medir. Ella agradece. Ella no mide. Es que en Bosque Lindo los números cayeron en desuso y la naturaleza juega a vivir en sus propias reglas.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Sol

Llueve. En cualquier sitio vendría la melancolía con las gotitas. En cualquier sitio llegaría adentro atravesando el muro de los poros. En cualquier sitio menos en alguno. En Bosque Lindo, éste paraje de sauces y maitenes en cuyos costados terminan todas las aguas, las lluvias son el pan nuestro de cada día. Un río leve pero atormentado por vertientes recorre el paraje. Una treintena de casas humildes de puertas abiertas adornan sus calles de barro y tosca. Ni siquiera el correo tiene oficina aquí. Jaume Guardiola, un catalán devenido en exilio, oficia de cartero elegido. Sabrán entender que en un mundo globalizado y conectado de mil modos distintos, éste paraje es una meca del silencio. Una rosa húmeda en el desierto. Un camino embarrado y salvaje. La gente dice lo que piensa y a nadie eso cae mal. Son poquitos para andar peleándose por pavadas. En éste lugar, Jaume ostenta un poder mediático importante. Es el emisario de las noticias de otros mundos. Fácil es confundir información aplicada con conocimiento y más lo es con la sabiduría. Sin embargo, ese peldaño por encima no le es propio esmero, sino que es algo otorgado por los habitantes de Bosque Lindo. Llueve y es inevitable. Ya se han acostumbrado tanto que aquí no se soportan los días soleados. Hace años que los médicos no visitan el paraje. Pocos son los visitantes que llegan a conocerlo. No tiene promoción ni marketing de turismo. No buscan organizarse como comunidad. Ni elegir un líder. Ni pretender mucho menos mudarse. Llueve siempre distinto y es típico. Jaume prepara las pocas noticias que repartir. La gente hablará de ellas una semana hasta que llegué el próximo correo. Van a desmenuzar, a entender, a debatir, a contrariar, a coincidir las nuevas. Jaume cruza el río. Trae una sola carta ésta vez. Llegando al centro del bosque, ahí en el silencio de las tipas que lloran, mira la carta. El es el destinatario. La lluvia suave moja el papel y corre la tinta. Se alcanzan a leer los sellos, se trata de un telegrama.
“Papá sos abuelo. Te amo siempre. Maitena.”
El sol sale en la carta y el calor le empaña las gafas.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Que mañana no vuelva

"Hoy vas a entrar en mi futuro..."
Roberto Esmoris Lara

--Vuelvo mañana—dijo la vecina del 2do. sin siquiera golpear a la puerta.Los gritos ensordecían al edificio. Todos bajaban los volúmenes para escuchar la contienda. La pareja ardía de broncas. El matrimonio, de consumado había pasado a consumido. Se discutía sin dar razones ciertas de qué se trataba. La ensalada típica de facturas pendientes. Oídos negados aumentaban el caos. Había crisis, celos, destiempos, caprichos e insatisfacciones diarias. Había tolerancia cero. El niño expuesto, escuchaba. No podía llorar. Se bloqueaba. Pensaba a dónde se habían ido las sonrisas. Miraba por debajo de sus rodillas el suelo duro y estático del desamparo. Se le impregnaba en las retinas. En la memoria. En el seno mismo de su formación. Estaba solo. Indefenso. La pena se lo fagocitaba antes de cumplir cuatro años. Quería irse de ahí para volver a la calesita. A la ventolera de las plazas. A la hora del cuentito. A la siestita frente a los dibujitos de la tele. A la merienda cantada del jardín. A la mano de su abuela para comprar el pan. A la charla con sus juguetes. A la galletita compartida con su vecinita. Al sabor del chupetín. Al olor a torta. A los mamarrachos explicados. Fue una factura impaga de la luz la que detonó el incendio de culpas. Le ardió su mundo de ensueños. Y también, quiso volver mañana.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Inexacta

Indivisible
Multiplicada por varios factores
Sumada y restada
Ecuación de cocientes imperfectos
Monomio, binomio, varios nomios
Logaritmo de búsqueda
en la álgebra ilógica del destino.
Encuadrada en círculos finitos.
Fracción que no se quiebra
Y sólo se divide cuando no es.

Dicen que ésto trata de cifras,
Sólo escribo de vos.

jueves, 24 de septiembre de 2009

...

Y vos que solías oler a mar
Y yo era atractivo al estar no disponible.
Y vos que dejaste la espuma en mi caracol silente
Y yo corría el tiempo en reversa
Y vos que paseabas tus plumas entre lobos
Y yo fuí león herido y malo
Y vos que buscabas tu costado salvaje
Y yo creía que me creías
Y vos que maltrataste por miedo a ser abandonada
Y yo mordí el color de la indiferencia...
Y los puntos suspensivos nos quedaron en el destino.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Sólo el cielo sabe

Traían el sueño en los pies. Se dormían caminando. El alba les servía de telón para actuar. Volvían engarzados. Embelezados por la mística de la líbido incipiente. La sonrisa acompasada de la noche. Sordos. Con el zumbido de la resaca desde el estómago a los oídos. El olor a cigarrillo. Olor a trasnoche. Ella recogía flores silvestres y armaba un ramito que perduraría en recuerdos. El le contaba cosas que ella ni siquiera escuchaba. El silencio les amparaba. Mucho se habían mirado. Mucho se habían pensado. Mucho se conocían. Poco se sabían. Ella entrecerraba los ojos y el cuerpo. Tal vez no estaba lista. Nunca se sabe eso. El quería cruzar el umbral de sus desvelos. Tal vez no estaba listo y nunca se sabe eso. Sólo se sentaron en una cerca. En el momento exacto y en el sitio imperfecto. Sin hablar con la boca se besaron. El beso les copó la parada en eternos segundos que serían lo primero en ambos. Sin peros. Calló la boca y habló el cuero. Volaban a través de la niñez para sentirse raros. Aterrizaban en las endorfinas. El juego básico del instinto que comenzó con el diálogo de los sentidos. En el secreto que guarda la luna. Desatando el sudor. El temor. El temblor. La ilusión. La química y las ganas. Así fue el primer beso. El que se recordaría por siempre. Tal vez ambos no estaban listos. Nunca se sabrá eso.

martes, 22 de septiembre de 2009

Desconectado

*foto de Diet Marbusse


Este amor es un costado de la necesidad
Un rayo cegador en la mesita de luz
Cajones abiertos a la posibilidad de siempre

Un "no me olvides" que olvidó ser flor
Dedos de sal en la boca del destino
Padre de las risas y huérfano del apego

Mientras el río desborde la tierra en cicatriz,
y raje la sombra frágil del futuro,
Seguiré encontrándote en el desvelo.
Aunque tu alma esté desconectada
o fuera del área de cobertura.
-.-

domingo, 20 de septiembre de 2009

La casa

foto de la casa de mi amigo Wally, duende encarnado en persona, su hogar es un ícono de la ilusión.
Los costados ríen el desborde.
Caen los cielos hechos a mano
artesana-mente volando.
La mística cadera del hogar
La aventura de vivir en aventura
Cada pequeña cosa es música
Cada rincón extensión del cuerpo
se vuelve a algún sitio adentro
creyendo que eso no existía.
Soy invitado a la belleza
en la manera del amor que da.
Y que vive como siente.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ausente con aviso

“El tiempo sólo cura la soberbia cuando ya es tarde orgullo”.
de El coleccionista de soles, “El lado oscuro de la sombra”.


Me fuí queriendo quedarme
Ausente con aviso.
Intenté incendiarlo todo
Deteniendo sístoles y diástoles de la usina
Tapándole la boca a los vientos
Perdiendo brújulas en otros mares
Escondiendo poemas a las lunas llenas
Guardando el tiempo en las rutinas seguras
Pero cuando crea después de un tiempo sin tiempo
que todo se ha ido al olvido en aquél segundo incendiario,
cuando los jazmines rían sus tardes de campo,
estarás en cada usina, en cada viento,
Cada mar, cada luna, cada rutina.
Entonces sabré que hay algo más poderoso
que el amor y eso es
la cobardía.

-.-

jueves, 17 de septiembre de 2009

Bar


Llegó empapado a pesar del apuro. Esa absurda acción de correr para mojarse menos que no logra nunca su cometido. La tormenta azotaba vientos de agua y no daba tregua a los paraguas ni a los reparos. Llegó sacudiéndose y bufando quejas pues sólo se secaría desvistiéndose. Bendijo al barman que sin hablar le acercó un trago y un servilletero de papel. Sacaba las servilletas como quien cuenta dinero en el banco y quedaban en bollitos empapados sobre la barra. El sitio olía la humedad de los muebles y de los espejos biselados de los años en que todo era antiguo. Se sentó en la barra mientras alguna fritura fuera del horario de cena se había quedado un tiempito más en el ambiente para recordar que ahí también se comía algo de vez en cuando. Se acomodó algo incómodo en una banqueta rodeando la copa con ambas manos mientras a través del largo espejo de enfrente miraba a los pocos que estaban allí. Entraba la madrugada en las caras y el bar recibía a los noctámbulos de siempre. Para hablar de la vida sin hacer casi nada más ni menos que eso. Las miradas en diagonal descifraban códigos de aceptación y rechazo. Lo aceptaba la mujer envuelta de rojo carmín tan roja como su boca y jeans tan oscuros como el olvido. Lo aceptaba un viejo cliente que por cada sorbo le asentía mientras su barbilla se mojaba en el enésimo trago por enésima vez. Lo aceptaba el barman con cara de no pagar sus facturas al fisco y su piel verde del oficio que le daba la noche. Lo aceptaba la parejita que jugaba al pool en el fondo que entre besos y besos fundían sus bocas en endorfinas mientras exprimían a la fonola con algo lento de metálica. No había nadie más. Todos lo aceptaban. Estaba como en su casa. El bar era una casa de amigos desconocidos. Le convidaron a secarse en silencio sus ropas. Le invitaron a quedarse un rato más ahí compartiendo el espacio. A pesar de estar frente a sus ojos no supo ver quien lo rechazaba, pues el único que lo rechazaba era su rostro insomne frente al espejo cada vez que se miraba.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Premio

"No se abandona la isla que flota, en tierra firme nos mareamos".
Emma Wolf.
Todas mis plegarias velan sus sueños. Atrás quedó la velocidad del día. El ruido y los silencios. Los juegos y las demandas. Los saques y los aciertos. Los apapachos y los retos. Leo un cuentito que me cierra los ojos. Me arrimo como quien se acerca al calorcito. Sigiloso y felino. Con la sonrisa instalada. La piel se me estremece. En esa quietud les beso. Les escucho el cambio de respiración. Les cobijo con la mirada enflechada de mi mejor amor. Les oigo titilar. Les huelo la inocencia. Les beso los ojos. Murmuran sus mundos. Se arriman. Me enquisto en ellos, se enquistan en mí. Es simple. Es único e irrepetible. Les cuido más que de lo que me cuido. Me dejo llevar a ese ensueño antes del sueño. Me duermo…
Me voy durmiendo feliz junto a mis hijos.

domingo, 13 de septiembre de 2009

flor


Sólo quería darte una flor
para sentir todo lo demás en tu expresión
que levante tus cejas y que te dé una sonrisa
que guarde por lustros el tedio en la mesita de luz
que te lleve levitando hasta las lluvias en el campo
que tragues la saliva lenta del silencio diciendo todo
que me funda en la mística de tus palabras secretas
que siempre recuerde el instante aquél
que sea exacto en el tiempo detenido...
Solo quería darte una flor,
Y todo lo demás me lo darías.
-.-

sábado, 12 de septiembre de 2009

Ca(s-z)ados

Y seguimos queriendo querer con un deseo en ceños.
Y te traigo trayendo sombras con una mueca frágil.
y me traes trayendo permisos con un apego silente.
Y antes de la medianoche,
antes de ser devorados por la mediocridad
que no estemos estando,
nos amamos y nos odiamos a la vez.
Naufragamos de madrugada
entre los fantasmas que cobijan
éstas sábanas rasgadas de angustias y sudor.
Y reímos porque vale la pena
Y se liquida el amor en los escaparates de la costumbre
Y pagamos el peaje sin medir costos
Y apostamos al futuro vacío de presente
Y así nos drogamos de tedio y sueños
No existe otro puerto mejor
que llegar al vientre en vigilia,
para confirmar que errar es humano,
para entender lo inextricable.
-.-

martes, 8 de septiembre de 2009

Veleta


Voy a tu boca a boca para que recupere el aliento
Pa que traiga la dicha en menta.
Voy a revolver con tus costados el miedo.
Pa que cuiden las ganas de lo mejor.
Voy a la única conjugación de amar
Yo siempre amo, tu siempre amas…
Voy a respirar el tiempo de las risas distintas
Pa que valga la pena alegrarse
Voy por el mar de los sentidos sentidos
Pa que sonroje a la luna y deje de menguar
Voy al galope en la noche de tu piel alada
Pa que brote la flor del desierto
Voy desordenando el mandato heredado
Pa que gobierne el caos de ser
Voy a lamer las cicatrices de guerra
Pa que vuelva a creer en el nacimiento.
Voy al núcleo por tu uranio enriquecido
Pa que atomice todos mis prejuicios
Voy andando hacia el futuro latente
Pa que sepas de mi morada de ayeres
Voy por el milagro de tus ojos de viento
Pa que pueda ver a través del cielo
Voy pal norte en mi veleta con el sur de tus miradas
Al yo siempre amo, tu siempre amas…
-.-

lunes, 7 de septiembre de 2009

1875


Recuerdo haberla visto. Caminaba por la primavera con la pollerita de pliegues tabuladas gris y la camisa entalladita. El pelo recogido cual diva burguesa de la corte y los zapatitos de charol que desentonaban el encanto. Recuerdo haberla olido. Traía el perfume de la piel joven y la sonrisa de chicle de menta. Los libros en la mano con aroma a segundas manos y una exquisita fragancia de luz inocente. Recuerdo haberla escuchado. Desde todos los pasos que venían con sus pies hasta los que me distanciaban de estar con ella. Trazando muecas que acompasaban la música de sus walkman. Fresca. Suelta y desinhibida. Profundamente inaccesible. Recuerdo haberla tocado. Toqué el aire que traía detrás. El aroma a tabaco. La sonrisa de cien bocas sonriendo. Toqué los deseos de tocarla y los bucles de mis sueños que eran sus cabellos y mis laberintos. Recuerdo haberla degustado. Su savia sabía a ganas deshaciendo prejuicios. Aquél beso en la plaza que pudo al olvido. Entre tantos dados entre tantos recibidos. Aquella oportunidad del viento haciéndole mejillas nuevas. Recuerdo. Doblé mis miedos y los guardé en su regazo. Era único motivo de mis deseos. El tiempo son los detalles sin bordes medibles. Recuerdo haberla encontrado hace poco en una página de encuentros por internet con mil ochocientos setenta y cuatro amigos, y un fantasma que la recuerda.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Sala de espera

"La humildad es la llave que abre todas las puertas" Cantervill.

Al hacerse las dos de la madrugada, entendió. Llegó tarde al reparto de sueños. Hacía años que deseaba cambiar su suerte, que quería dormir de corrido. Plegó su rostro almidonado doblándolo sobre la banca. Prolijo. Sutil. No alcanzaba a comprender la dinámica de los pensamientos. Los saldos pendientes. Al sacarse los zapatos, parecían arrastrarse solos como si fuera un efecto residual de lo andado. Luego de sacar algún trocado de los bolsillos, el pantalón voló por el ambiente como un pájaro tijera. Detrás fueron la bata y las medias esterilizadas. Sonó el teléfono. Se acercó a atenderlo. Dejó para después guardar su sombra en el casillero. La humedad se encargaba de mantener el cuarto frío y solitario. Era Luisa.
---Olvidaste las llaves tuyas en la recepción.---le recordó.
---Si…bueno…no te preocupes…iré a buscarlas cuando pueda.---
Se incorporó de lo incómodo que lo había dormido en el cuarto menguante de la ilusión y el esmero. Bostezó profundo. Entró en un azul profundo. Un mar de soledades. El eclipse no era el remordimiento por el oficio sino por la mirada de los vivos. De la familia que esperaba en la sala de espera. La humanidad de un sueño futuro apenas perceptible. Un espiral con epicentro en el desvelo. Centró su mirada en la réplica de la siesta de Van gogh que amenizaba el ambiente. Entonces, atinó a murmurar.
---¿ Qué llaves voy a precisar encontrar ahora?.---
Santiago Gómez del solar, recibido con honores de cardiólogo, perdía la primer pulseada en un quirófano. Sus segundos de vacío se llenaron de días después. Siendo doctor a toda hora y persona en la sala de espera.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Autocrítico.


No sé si alguna vez alguien escribirá mi historia. Sólo soy un nombre más. No sé si mañana vendrá por mí la desidia o el amor. Sólo entiendo el devenir por el pasado. No sé si seré exitoso o fracasado. Mido la vida en términos de bienestar. No sé si algún día volverás. Siempre llego al lugar del que no me fuí. No sé si el fruto es mejor que la flor. Sólo admiro ambas cosas. No sé si veré aquella luna otra vez. Siempre busco volver a verla. No sé si voy a quererme bien. Trato de no maltratarme. No sé si soy inteligente. Siempre me supe aprendiz. No sé si soy limpio. Bañarse no implica limpiarse. No sé si soy prejuicioso. Sólo juzgo las actitudes. No sé andar por el camino correcto. Sólo he recorrido algunos inciertos y otros verdaderos. No sé escuchar a mi corazón. Interpreto mejor sus silencios. No sé si mi alma se irá al cielo o al infierno. Me gustaría que se quedara más cerquita. No sé alcanzar metas. Disfruto más del paseo hacia ellas. No sé si voy a reencarnar. Prefiero encarnar lo mejor de mí. No sé jugarme la vida. Creo que la vida es un juego. No sé mentir para ganar. Tal vez pierda de verdad. No sé si soy gracioso. Suelo agradecer. No sé si creo en el amor a primera vista. Amo con todos los sentidos ciegamente. No sé si las personas cambian. Sé que todo cambia a las personas. No sé si soy lindo. Me miro al espejo esperando ver eso. No sé quedarme quieto. Me muevo para estar tranquilo. No sé si tengo fortuna. Me siento afortunado. No sé si lo que hacen todos está bien. Creo que es mejor lo que hacen algunos pocos. No sé si estaré bien mañana. Hoy sólo estoy trazando puentes.

martes, 1 de septiembre de 2009

Uno



“sólo puede quedar uno”
De highlander, el último inmortal.


El aplomo se sentía desde las veredas en la madrugada. Desde antes del alba una fila interminable de manos pálidas del frío y el rocío esperaban una opción de esclavizarse. El puesto; sólo uno. Operador turno noche para la única curtiembre que sobrevivía a lo áspero del sur. Requería buena presencia. Estudios primarios y secundarios completos. Libreta sanitaria. Dos fotos carnet. Copia de los antecedentes laborales y penales. Preferentemente soltero sin hijos, hasta 35 años. La fila agolpaba desde siempre la esperanza en un sinfín de postulantes. Los rostros, que vestían relojes de arena en los ojos, marcaban el silencio acompasado de la desazón y el cansancio. Cientos de fe evaporadas por una posibilidad sin oportunidad. Al día siguiente el puesto fue para el sobrino del intendente. Todo el pueblo lo sabe. Todo el pueblo lo calla y es cómplice. La acción del silencio los ha vuelto corruptos.

.

Dos



“Luego me abrió su boca como la libertad”
Dos en la ciudad, Fito Paéz.



---No me vas a decir que no pueden levantar toda esa mugre de la esquina---

---Pero…si la levantan y vuelven a tirar basura…¡mecachendié!---

---Viste como es la gente, una se preocupa hace todo como corresponde y no toman ejemplo de nada…se perdieron los valores…---

---Y si…ésto de la mundialización... algo así …ahhh, si, la globalización…---

---Y es asiiiii… si las máquinas son de Japón…ni deben saber leer las instrucciones…---

---Y sí, debe ser por eso…a la gente la toman sin saber leer japonés…es todo política y acomodo…---

--- Claaaaro, así funciona todo…---

---Mirá esa pared pintarrajeada…¿qué dice?---

---“Al que labura no le queda tiempo para hacer guita”…---

---Y si…son los vagos de la esquina… encima ensucian todo---


-.-

Tres

" El silencio es la antesala de la palabra. Sin decir nada, se pueden decir tantas cosas, que, a veces, es mejor callar, y dejar que sea el propio interlocutor el que imagine e interprete lo que se intenta comunicar a través de la magia del silencio." Jorge Valdano , fulbolista y escritor.

Tres vueltas al campo de juego para calentar. Esa noche se jugaban la clasificación. En la ciudad todo olía a fútbol. Tres delanteros para darle ofensiva al equipo. Tres defensores. Tres volantes. Tres ideas las del técnico para ganar el partido. Jugadas preparadas con pelota parada. Toque de primera y aceleración. Jugar con la posición adelantada para que los rivales quedaran fuera de juego. Tres árbitros, como siempre, vistieron el luto anticipadamente. Tres nubarrones anunciaron el aguacero. Tres a cero en los últimos tres minutos de descuento para sellar la derrota. Tres días de entierro para la ciudad que se evaporo del planeta y se llevo la risa.

Cuatro


Pensás una cosa y hacés otra.
Hacés una cosa y decís otra.
Decís una cosa y sos otra.
Cuatro personas en una.
Ponéte de acuerdo,
así al menos puedo saber
con cuál de las cuatro me entiendo.
-.-

sábado, 29 de agosto de 2009

Cotidiano


Por la mañana devoran las rutinas
No hay forma de encontrarse
Todo el tiempo a la vez
Son las veces que se lleva el tiempo.

Por las tardes extraño el hogar de tu mirada
Las infinitas buenas tardes ciegan
la reciprocidad del trabajo compartido
donde la identidad se evapora en asfalto breve
y todo se hace idéntico y normal.

Por la noche la luna se lleva la edad
aún no sale el verbo encontrar,
sabemos que se esconde mezquino en los acordes del día.
La vida es una explicación inconclusa.
Y buscamos los detalles de la risa
en los rincones simples
A pesar de conocer mucho
No sabemos nada.

jueves, 27 de agosto de 2009

Samurai

”La estrategia es cosa de reflexión, la táctica es cosa de percepción”.
G.M. Max Euwe

Un samurai no pudo evitarlo. Se enamoró de una doncella.
Ella le exigió lealtad de su amor y le dijo,
---Si vienes a visitarme durante 100 días seguidos a mi puerta. Creeré en tu amor como algo verdadero, y seré para tí por los tiempos que me falten por vivir.---
El samurai, inequívoco en su disciplina, fue a su puerta con una banqueta todas las noches. En sus esperas, por cada diez respiros brotaba un suspiro, se atusaba los bigotes y se quedaba sentado, más quieto por sus armaduras de gala que por su ansiedad, mirando a su ventana. Ella se asomaba, le saludaba meneando la cabeza de un modo reverente y luego apagaba las luces. Al terminar el ritual, él partía sereno.
Llegó a la nonagésima novena noche.
Recogió su banqueta. Ella le sonrió.
Y sólo murmuró bajito.
--- He callado tanto que ya me he cansado de hablarme.---
Asi, en silencio, se fue eligiendo la batalla de no verla más y verla siempre.

miércoles, 26 de agosto de 2009

besojos

"Un beso activa hasta 34 músculos faciales, quema 18 calorías, tiene un 60% agua, 0,4% de sal, 0.7% de grasa, 0,7 % de proteínas y 40.000 microorganismos cambian de dueño elevando hasta 150 pulsaciones por minuto el ritmo cardíaco."
de "The art of kissing" de William Cane.

Sentado a la vera de su cama le besaba a mi hija Renata en la frente antes de dormir. Tal como lo hacía mi abuela conmigo. Ella recostada con las muecas residuales del día, me miraba con los ojitos cerrados.
---Para que pienses en lindos sueños--- le dije cierta vez.
Esa cierta vez, casi en vigilia, entrando al mundo de morfeo, se incorporó, tomó con sus manitos mi cara, y me flechó besándome los ojos.
--- Para que cuando despiertes veas todo con amor---me dijo.
Desde ese instante eterno, doy besojos.
Desde esa cierta vez, cierta como pocas son las cosas ciertas, se instaló en mi diccionario de vivencias exquisitas
.
Dar Besojos:(del lat.dare bassium oculus) dícese de aquella acción de entregar tocando u oprimiendo los labios en los ojos para renombrar la ternura.
.

domingo, 23 de agosto de 2009

El efecto residual

"La mente libera en sueños los secretos que se callan despierto."
del coleccionistadesoles.

Entonces soñé. Sobre una costa escarpada divisé una barcaza al garete. Las velas izadas al viento del este le trazaban un rumbo desigual. El viento me hacía llorar los ojos y me ladeaba para no sentirlo tan de frente, y a la vez, no dejar de mirar. Me sentí expósito de afecto. Ví perderse la tarde entre la línea del horizonte y el poniente. Creí haber buscado cómo cambiar de sitio. Quería montar esa nave que tenía espejos por todos lados. Quería saber como navegarla. Quería conversar con las cañas agolpadas en la popa, como estiletes, que eran como dulces para tentar a Poseidón. Se acercaba a la costa con las últimas luces de la tarde y se mofaba del vaivén del oceáno. Me atreví a caminar el risco. Quien camina oscuridades suele encontrar luces. Me animé. A pesar de la bravura de las olas, a pesar de la penumbra. Ese acantilado fue el límite natural, no el agua, no las olas, no el viento, no lo que sentía. Porque me decía que no pensando en un sí, mientras alguien despotricaba desde la barcaza. Se quejaba de la magra pesca e invocaba a toda su familia no querida. Era una hermosa sirena venida a mujer. Estaba cerca, muy íntimamente cerca. Hablaba sin reparos de la mala elección de la carnada escogida, y que sólo sacaba burriquetas y bagres. Creía que sus redes no eran efectivas. Había tenido suerte en sus mocedades, pues cautivaba con sus cantos a los peces que, encantados, acudían al llamado. Ahora, gritaba que no le serviría lo pescado para comer y para dar de comer a su comarca. Atiné a hacerle señas, sin darme cuenta le había hecho señas desde siempre. Tan solo tenía que pensar como pez y al intentarlo su faena cambiaría. Al mirarme, no me vió. Giró la cabeza hacia abajo, como fundiéndose entre las cañas, y me ignoró. Sabía que era lo que la contendría. Lo que la completaría de gozo. Lo que le dejaría una eterna sonrisa instalada. Supe su decisión de no compartir ese mar conmigo. Me senté en la cornisa a desafiar el viento y el vértigo de la altura. La ví partir junto a la luna entre lo salado y lo dulce. Al despertar, cayó el cuento leído de Luisa Axpe… las cañas....
“Si señor, las cañas hacían ruido. Eran como unos crujidos de madera, o como cuando se quema la maleza verde, vio esos tallos gordos llenos de agua que parecen que explotan todos a la vez….”
Mi sueño detonó al despertar en otro universo. El sueño en exacto efecto residual de la mente que no descansa.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Con fe so


"A lo largo de nuestras vidas nos mantenemos en silencio acerca de quienes somos, acerca del que sólo nosotros conocemos, y no podemos revelar a nadie. Pero sabemos que aquello sobre lo que callamos es la verdad. Somos lo que callamos".
Sándor Márai.


I
(lo que es)

Llevarme tu magia prestada sin recibo.
Tus sueños, los que aún no han venido.
Tus libros, los que aún no has escrito.
Tus búsquedas, las que aún no encontraste.
Tus palabras, las que aún dicen instinto.
Tu sexo, el que aún mordiendo no daña.
Tu forma de ser espontánea, intensa, inquieta.
Sabía que me llevaría a quererte como te quiero.
Porque todas las risas te nombran.

II
( lo que sería)

Me desvela creer que existís,
ahí, donde el puente es adorable.
En ese momento exacto cuando somos el mismo río,
en un espejo que trasluce el cristal,
que atraviesa los bordes y llega a las orillas.
Una visión de futuro sin edad.
Imagino tu olor a mujer.
Tus besos rojos.
Tu mirar disperso.
Tus idas y vueltas a éste mundo, a otros mundos.
Tus luchas inclaudicables.
Tus silencios que dicen todo.
Tu pensar que equivoca tu boca
y que no erra sentires,
Tu escucha precisa.
Tu forma de decirme te quiero sin decirlo.
Porque practico bajándote estrellas.

III
( lo que será)

La distancia es un concepto mental
al instalarte dentro de mí.
Al menos en sueños te sueño.
y confieso,
Te quiero tanto que decirlo resulta poco.
Porque si no lo digo no soy.


-.-

lunes, 17 de agosto de 2009

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¿Para qué contar un siempre que se fuga del paladar
callando su impotencia por la puerta de salida?


En la vida secreta de las palabras,
sólo el instinto me insiste que...
aún queda tiempo para echarnos a andar.


sábado, 15 de agosto de 2009

Cuestiones de luz


Eran las cinco de la tarde de un verano que asfixiaba. Caían los gorriones como bolsitas y no paraban de revolcarse en la fuente de la plaza. La ciudad semidesierta claudicaba de aguas. Todos transpiraban ojeras de malhumor. Enzo estaba solo. Ni se acordaba desde cuando. Tenía un local y vendía productos eléctricos zozobrando la crisis. Hacía tiempo que sus clientes optaban por el supermercado. No le encontraba la vuelta. Su negocio estaba apagado y tratándose de una casa de electricidad resultaba raro. Pocos clientes, pocas ventas, pocos sueños. De golpe entró un señor muy bien vestido.

--Buenas—

--¿ Cómo le va?,¿ qué día no?,¿ en qué le puedo ayudar?—le indagó Enzo.

--Mire, quien le va a ayudar creo que soy yo—le dijo el trajeado.

El tipo intimidaba. Parecía un pastor de la medianoche de televisión, de esos que prometen y buscan donativos. Enzo tenía más conflictos que el Medio Oriente. No estaba para sumar a la resta. Entonces, amagó una excusa para no atenderle.

--Tengo que hacer, dígame qué necesita—

--Que me escuche. Mire, vendo sombras ¿quiere ver alguna?— le dijo mientras abría una maleta de viaje con distintas etiquetas en la manija y en los cierres. El hombre parecía un viajero y revolviendo adentro de la maleta continuó hablando lento.

---Vea, tengo sombras de más o menos intensidad. Me quedan pocas grandes. Tengo por acá, a ver, la cuestión es que con el verano vendí las mejores. Me va muy bien—aseguró.

---Señor, si esto es un robo lamento decirle que no tengo plata— dijo Enzo resignado.

---Tranquilo, mi oficio no es común. Le muestro y después me dice—

---Pare ahí un poco. No necesito ésto precisamente….— afirmó Enzo encendiendo un cigarrillo. El humo le tapaba la cara.

---Claro. Esperaba que me lo dijera. Es lo que me dicen todos los que me compran. Le explico un poco el asunto. Las sombras que uno lleva se cansan de uno. Necesitan andar en otras formas y otros cuerpos por un tiempo. Más si el amor no le llega, mi amigo—

-- Pseeee…¿ Qué tiene que ver el amor?--

--- Es un flujo de energía. Las sombras retienen el amor perdido, son una proyección de nuestros cuerpos.¿ Quiere probar alguna de las que tengo?. Esta le va a quedar bien. Pruébese ésta. Era de un tipo más corpulento que usted. Ahora está felizmente en pareja. Con una familia preciosa. Le canjeé su sombra por una más tenue. No quería llamar mucho la atención, ¿vió?. Su vida brillaba demasiado. Pruébesela. ---

--- Creo que está loco. Pero no me voy a quedar con la duda.—Enzo agarró la sombra del mostrador y se la probó. Se sentía cómodo. Distinto. Como más relajado. De a poco, le invadía una sensación de soluciones.

---Vea mi amigo, llévesela. Mañana paso por acá y me dice si se la quiere quedar. En ese caso, le tomo la suya en parte de pago y me paga la diferencia.—

--Pero…¡no me dijo cuanto me va a costar!—

--Nada que no pueda pagar--- reafirmó el trajeado.

--Bueno, nos veremos mañana entonces--- dijo Enzo.

Esa tarde Enzo bajó la cortina más temprano que de costumbre. Paseó por las calles sin un rumbo determinado. Sin apuro por llegar. Suelto. Quería saber que sucedería por la noche. Su nueva sombra le agigantaba el espíritu. Le daba más luz. Más ganas. Le hacía bien y no sabía bien porqué. No quería volver a su casa. Quería que esa sensación le perdurara. No quería dormirse. De hecho, no durmió. Estaba energizado. A la mañana siguiente, compró pintura y pinceles. En unas horas pintó el local al rayo del sol, haciendo alarde de su sombra sobredimensionada que le daba frescor. Casi no transpiraba. Compró algo de ropa nueva, puso música y fotos de sus amigos en el local. Algo en él había cambiado de repente.

Entrada la tardecita apareció el trajeado.

---¿ y?, ¿cómo le quedó?, veo que le hizo bien…---

---Si, no lo creo todavía…--- respondió Enzo temeroso.

--- Le pasa a todos, quédese tranquilo. Hablemos de la diferencia. Ya se habrá dado cuenta que no tiene un precio…tiene un valor.---

---¿ A qué se refiere con valor?, no me asuste.---

---Mire Enzo, su vida cambió tan sólo en un día. Mírese al espejo. Es otro. Eso habla claramente de la efectividad de mis productos. Casi no necesitan service. Eso es calidad.---

---Ahá, entonces, ¿ qué viene a cambio por la diferencia?.--- indagó Enzo.

---La calidad lo es todo, mi estimado. Déme su sombra y su capacidad de amar por la diferencia. Seguramente con ésta la va a recuperar en poquito tiempo--- le sugirió el vendedor.

Enzo pensó presionado. El producto era realmente bueno. Había notado sus efectos inmediatos. Estaba confuso. Como aturdido. No había reconocido su potencial hasta ese momento. Otro lo descubrió por él. Otro le mostraba el verdadero valor. Le canjeaba espejos por sueños. Sombras por ilusiones. Bienestar por amor. Fue así que mirando fijo a la nada pensó. Volteó hacia el viajero y murmuró.

---No la quiero, gracias. Tenía razón en que me ayudaría. Acabo de rescatar mi valor---

El vendedor le sonrió con una mueca cómplice. Guardó la sombra de muestra. Y llegando a la puerta del local dijo por lo bajo.

--- Hizo bien amigo, esa sombra le quedaba chica en realidad.---