lunes, 29 de noviembre de 2010

desvelo

* foto cortesía del blog de Rous.

Cinco y algo de la madrugada. Pocos se enteran de éste chaparrón. Pocos saben .Un pájaro madrugador se confunde. Le canta al farol. Está trasnochado y le acompaña. Será por eso. Aún no amaneció y está casi sin haber pegado un ojo. Enciende un cigarrillo. Abre un recuerdo latente. Está abstinente. Se excita pensando en lo que vendrá. Es demasiado. Cambiar también duele. Cambia de estrategia en la ilusión. No deja de pensarle lo que lo despierta. Esto es sólo suyo. Siente que no. Se enlaza al cuerpo. Le llega. Le abraza. No puede explicarlo. La mística de las monedas. La cara es la correcta un día. Al siguiente no lo es. La decisión danza pero siempre son ambas. Suena el corazón a borbotones. Tiene que escucharlo. Tienen que escucharlo. Puede que sea tarde. Puede que no vuelva a vibrar. La vida seguirá para ambos. Fáciles reencuentros con Lágrimas negras. Es un karma que envuelve. Que vuelve. Ser cobarde es tan parecido a ser prudente. No sabe cuanto pendiente servirá de futuro. Cambia de rumbo y duele. Duele y no sabe que. Ya son dos pariendo. Siguen actuando entonces las obligaciones que les suceden. Que se suceden. Adentro sale del espejo. Ya vió el devenir. No niega más y avanza. Como puede avanza. A pasitos cortos. Algunos pasos en el fango. Para qué mentirse. No sabe hacerlo.
Sabe que escribe esto porque algún día ella le va a leer.
Cuando también el desvelo le alcance.

2 comentarios:

  1. prudente se parece a cobarde...eso sí!

    y pensar que va a leerlo..., no sé, no sé.

    ResponderEliminar

cuentame tus luces