martes, 17 de agosto de 2010

terapia

Gustavo tardó algunos años para decidirse a tratar sus problemas desde otra perspectiva. Fue entonces que agobiado por sus cuestiones económicas comenzó a hacer análisis. El terapeuta enseguida le aclaró.
--Relájese Gustavo, vea, ayer justamente hablaba con una persona que tiene una carpintería y estaba preocupada por no poder pagar el salario a su empleado. Le aconsejé que se olvidara y ahora se siente mucho mejor.--
Gustavo respiró profundo y respondió.
-- Lo sé, yo soy su empleado.--

5 comentarios:

  1. Te voy a comentar con una frase que no es mía pero es tan cierta que no encuentro nada mejor que decir.

    No hay prácticamente acción del ser humano, que no traiga efectos colaterales, en perjuicio de unos y ganancia de otros. (Alberto.M)

    Es triste, pero cierto.
    Y puedo hablar con conocimiento de causa.
    beso,

    ResponderEliminar
  2. glupsss, es como para reflexionar! un besooo :)

    ResponderEliminar
  3. Menuda ironía, ¿no?. La sociedad es un tipo de organismo cuyas partes o unidades integrantes dependen en extremo las unas de las otras. Si una parte se ve perjudicada de algún modo, tarde o temprano, con toda probabilidad, las demás compartirán ese perjuicio, sea de la manera que sea.

    Me gustó tu entrada. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Decisiones que a veces cuenta tomar se suman a grandes paradojas de la vida.

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. gluuups, que momentazo para quedarse calladito.

    Como era aquello que la vida se ve del color del cristal con que se mira?...

    Saludos

    Mar (.. desde la roca que me cobija)

    ResponderEliminar

cuentame tus luces