La noche es un sitio ideal.
Me encuentro ahí.
En el aroma a quietud,
que resiste el embate del día.
Tengo algo místico rondando
y agudizo los sentidos.
Me entrego fácilmente al devenir.
Mientras la ciudad no descansa.
Y sigue cansando también.
Entonces,
descubro lo encubierto.
Compenso.
Balanceo.
Me ocupo más de lo valioso.
Reviso los arcones de la memoria.
Paseo solo.
Paseo en compañía de nombres marcados.
Me permito ser.
Y soy soñando con los ojos abiertos.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
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Tu noche tiene algo de magia, algo de misterio, algo de mística... Casi, casi, casi convences a una diurna como yo!
ResponderEliminarUn beso!
Divaganado. La mejor manera de cuestionar.
ResponderEliminarSaludos desde mi blog de escritos.
Algo así como el lugar y el tiempo perfecto para estar a solas con uno, para verse para adentro ya que uno no puede ver para afuera.
ResponderEliminarBesos Sereno!