lunes, 13 de abril de 2009

La carta

" Hay cartas que dejan marcas insoslayables en el alma. Besan cada vez que se vuelven a leer".

de la película "Il postino".



El beso de Klimt...


"Aquel que quiere viajar feliz, debe viajar ligero."
Antoine de Saint-Exupery (1900-1944) Escritor francés.



Una vez más, algo la ataba a ese personaje.¿sería quizá una señal del destino en el viaje?,¿un recuerdo de palabras alguna vez escuchado al pasar?. No quería perder esa oportunidad, pero para animarse tenía que cruzar el umbral de la realidad imperativa de lo cotidiano, de lo aprendido, de lo formado. Sofía había tenido una infancia de cambios drásticos. Indocumentada viajaba por la vida sin saber hacia donde, pero sí para qué. Se emocionaba con las cosas simples. Siempre clara en los momentos duros. Vestía las impaciencias de su madre y la ausencia de su padre. Una mirada le descifraba su cara, sus estados, sus búsquedas incansables de ser mejor.
De pronto, al levantar su mochila para tomar el atado de cigarrillos, cayo como planeando una carta. Estaba dobladita en tres partes y al descender parecía un manuscrito medieval. Sofía se agacho a recoger el papel que decía;
“ Te quiero tanto que decirlo resulta poco.” versaba el copete. Sorprendida, quiso leer su autor, anónimo por cierto. A la vez se preguntaba cómo había llegado hasta allí esa misiva. En vano, frunció el ceño, desvió un poco la vista y comenzó a leer.

Es lo más; llevarme tu magia prestada,
tus sueños,
tus libros,
tus búsquedas,
tus palabras,
tu sexo,
tu forma de ser espontánea,
intensa,
inquieta,
sabía que me llevaría a quererte como te quiero.
Tu mirar disperso.
Tus idas y vueltas a nuestro mundo de encuentros.
Tu escucha precisa.
Tu forma de decirme te quiero.
Que aire le das a mi vida!, Que pasión tengo para compartirte!, Que deseo de nadar en el mar de tu piel !.

El escrito no tenía ni más ni menos que eso. Sus historias pasadas fuertes de alcoba habían sido con Lucas, y bien sabía ella, que aquello no lo había hecho él. ¿Quien podría haber sido? De hecho, era una quimera. El sueño de algún pervertido o la fantasía de alguien que ella conocía pero que no se le había dado a conocer. Sin embargo, el anónimo poeta era un fantasma. La conocía. Sabía de su aficción a la lectura, de su debilidad por la canela y hasta sus idas y vueltas a sus diferentes mundos. Hasta allí un enigma propio de un thriller cinematográfico.
La charla con el guarda se cortó. Se desvaneció como un plan de fin de semana en vacaciones.
---¿Ya te vas?--- Le dijo Gabriel rascándose la cabeza como si le picaran bichos.
---Si, si, el micro creo que sale en un ratito--- y agregó--- gracias por todo, nos volveremos a encontrar tal vez---.
---Sólo si el destino así lo quiere--- le prodigó el guarda, y así saludándose de lejos salió del bar dejando el dinero sobre la mesa ante la mirada de los comensales matutinos.
Sofía no paraba. Estaba movida por una ansiosa energía de llegar a la capital y apuraba el tranco entre la gente que pausaba sus pasos. El frío, se estaba yendo con un solcito trabajador que lo doblegaba en cada esquina.



NdeA; paraje de la novela "El color primario".


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11 comentarios:

  1. Sigue resultándome conocida tu Sofía...
    Sabés, a mí, la semana pasada, de un libro se me cayó una flor de canela (...la historia es mia!...)


    Besos especiados!

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  2. Yo sigo la historia en silencio, y tampoco se me cayo nada...pero me sigue gustando.

    Un abrazo!

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  3. Me olvidaba de decirte que la imagen de "El beso" de Climt lo tengo a la derecha de mi escritorio, es uno de los cuadros que mas me gusto siempre! mas bello imposible.

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  4. Hay cartas preciosas de amor que llegsn al alma, y hay cartas de desamor que parten el alma.
    Me alegro de encontrarte
    Un besito Rosario

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  5. Adoro cada punto de color del beso de Gustav Klimt. Me pierdo en sus caminos, marcados por el tejido que fluye del campo de flores. Ese beso tierno, pausado acompañando a tú relato, ha sido como navegar por un mar de ensueño. Besos

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  6. Hola sereno, me gusta tu prosa.A veces es dura, y a veces dulce y envolvente. Ese cuadro de Klimt, lo he reproducido un par de veces, me fascina. Gracias por tu visita y comentario en mi blog.
    Un saludo

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  7. elserenodelosfaros14 de abril de 2009, 16:47

    Rayu, es una historia conocida en cada mujer.
    besos,

    Tere, exquisita coincidencia. En éste caso me permití hacer una analogía con la carta-la búsqueda del amor y el viaje interno.
    beso,

    Rosario, así es. Prefiero guardar las que siempre me han dejado una sonrisa.
    Las otras... son sólo perspectivas y enojos.
    beso,

    Ate; El cuadro dice más por su composicion de colores y por sus texturas que las palabras que pudieran decirse de él. ¿ Acaso no es eso lo que sucede con la carta que besa?
    besos,

    Ale; bienvenida, volvé cuando quieras a compartir el viaje.
    beso,

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  8. me gusta mucho el título de tu novela, suena bien, y se me ha quedado. hoy pasé por aquí a ver si había algún texto de sofía y mira qué linda sorpresa encontré.
    escribes lindo, con un aire despistado, pero tremendamente proporcionado. suerte con este proyecto!
    yo también tengo una novela inédita, y tiene muchas ganas de salir a tomar un poquito de sol.
    un beso

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  9. elserenodelosfaros14 de abril de 2009, 20:02

    Grettel; la concepción de la novela surge de un error conceptual. Años creíamos que los colores primarios eran otros. Los que nos enseñaron equivocada-mente.
    Este párrafo antecede la novela.

    "Un color primario es un color que no se puede crear mezclando otros colores del gamut en un cierto espacio de colores. Los colores primarios se pueden mezclar entre sí para producir la mayoría de los colores, al mezclar dos colores primarios se produce lo que se conoce como color secundario, y al mezclar un secundario con un primario se produce lo que a veces se llama color terciario. Tradicionalmente, los colores rojo, amarillo y azul se consideran los pigmentos primarios del mundo del arte. Sin embargo, esto no es técnicamente cierto, o al menos es impreciso. Los tres colores primarios de la pigmentación son el magenta, el amarillo cadmio el cian. (Cuando se dice que los colores primarios de la pigmentación son el "rojo, amarillo y azul", "rojo" es una forma imprecisa de decir "magenta" y "azul" es una forma imprecisa de decir "cian"). En realidad, el azul y el rojo son pigmentos secundarios, pero son colores primarios de la luz, junto con el verde…"

    besos,

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  10. qué interesante sereno. ya sabía esa historia porque de joven trabajé en una casa de diseño gráfico con impresoras y allí aprendí la lección. es muy buen título, no se olvida y produce intriga. cuál es tu plan con esta novela?

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  11. Me siento parte de un hechizo. Te digo la razón? Encantada con Klimt, con esa maravillosa cita del comienzo, otra vez encantada con Sofía y por último con ese dibujo de colores primarios... un mundo encantado y un abrazote para el dueño de la magia

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