lunes, 2 de marzo de 2009

Destellos

Destellos en el cielo. Caen casi como una estrella fugaz. Pasan cerca raspándome el mentón, dejándome casi tieso. La figura de luz da varias vueltas alrededor para incrustarse dentro de mí, a la altura del pecho. Me hace toser. Trago saliva para pasar algo que digerir pero que no sé qué es. Acomodo mi cuello. Miro si alguien ha visto algo. Las caras alrededor revelan que no existe nada extraño. Cruzo la avenida, y de momento no entiendo porqué en la garúa se pueden ver tales alumbramientos. Empiezo a sentirme observado. Al caminar por la senda peatonal, en pleno cruce, veo como se apagan las luces de los autos al compás de mis pasos, como si mi cuerpo fuera un imán, atrayéndolas. No estoy asustado, mas bien intrigado. Tranquilo, termino de cruzar. Ya del otro lado de la acera, al llegar veo que no cruce la calle. No dejé la vereda de en frente. Eso me confunde. ¿Crucé o me lo imaginé?. Increpo a un señor de piloto azul para saber a donde estoy situado. Me sorprende que no pare ni me conteste. Otro pasa rápido, como escapando de la fina lluvia, y también no escucha mi pregunta. Mi desconcierto ya es total y paso revista de las acciones vividas. No bebí. No me narcoticé. No estoy cansado. Estoy deseoso de seguir en ese efecto pero de saber de que se trata. De pronto vislumbro los colores de la gente y de las cosas. Me atrevo a seguir en la burbuja. Ese efecto extraño del haz de luz. Todo sucede en cámara lenta. Encuentro a mi lado a una niña. Nos miramos y sonríe. Ensayo una mueca tímida y fresca. Me da su mano y accedo sin reparos. Se queda a mi lado por unos eternos instantes y me siento acompañado mágicamente. Algo vino para quedarse y cuidarme. Hay misterios que no se revelan. Secretos que enriquecen. Mística indecible que aparece cuando el cielo llora.
Creo que una angelita vino a mí dejándome iluminado por un ratito.

4 comentarios:

  1. Hola farero, pásate por mi blog porque hay un premio para ti.
    Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario.

    ResponderEliminar
  2. Me premia que me leas, pasaré por ahí,como siempre.
    Gracias y besos.

    ResponderEliminar
  3. Por un instante no somos tiempo, ni espacio, simplemente somos,y es bello cuando la mística y la garúa se conjugan.


    Gracias por tomar mi secreto.

    ResponderEliminar
  4. elserenodelosfaros3 de marzo de 2009, 07:43

    Rayu; gracias por prestarmelo sin saberlo. Una licencia que me he tomado.
    besos,

    ResponderEliminar

cuentame tus luces