martes, 10 de marzo de 2009

Sexo

Su cuerpo es mi cuerpo.
Nos funde el sudor.
Jugamos al placer.
Se desprenden endorfinas.
Fluyen fluídos.
Se confían gemidos.
Se vuelve al instinto.
A lo básico.
Se acalora la piel.
Se entrelazan
las piernas, los brazos, las cabezas, los genitales, la vida misma.
Se penetra.
Reviven colores en lo oscuro.
Se habla sin decir.
Se dice a veces, como parte del juego.
Se viaja por la piel a la estación del sentir.
Se experimenta.
Se rié.
Se goza.
Se llora.
Se disfruta.
Se nutre.
Se compra.
Se vende.
Se alquila.
Se vive o se termina.
Eso se sabe el día después.

4 comentarios:

  1. O mejor no saberlo nunca y se el cuerpo que se ama, seguí siendolo el día después y el siguiente después y todos los después.......

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  2. Oh! Qué bello poema de sexo! No hay cosa más linda que amarse de ese modo...

    Un saludito

    Lolita.

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  3. elserenodelosfaros11 de marzo de 2009, 15:16

    luna; tenes razón.
    beso,

    Lolita; todos los sentidos hacen el sentir.

    besos,

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  4. - Estaba buscando tu entrada "Cuestiones de luz" y me encuentro con esta joyita, no hay nada más lido que compartir los cuerpos. Es verdad, el día despues tiene el misterio de lo que sera. Besos. Ade

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